Bitlove - unión de plataformas artísticas » opinión https://www.bitlove.cl/portal Bitlove entrega nuevos artistas, contenidos y descargas a través de sus distintas plataformas. Mon, 16 Apr 2012 16:16:41 +0000 en hourly 1 http://wordpress.org/?v= “The Social Network” https://www.bitlove.cl/portal/2010/11/the-social-network%e2%80%9d/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/11/the-social-network%e2%80%9d/#comments Fri, 05 Nov 2010 11:38:25 +0000 Jaime Brañas https://www.bitlove.cl/portal/?p=1922 Sigue leyendo este artículo!
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Al decir que algo tiene corazón me refiero, a grandes rasgos, a que ese algo ha sido creado o emprendido a partir de aspiraciones que trascienden al ego, los juicios o el culto a lo inmediato, y priorizan la utilidad sustancial que pueda esto tener para un colectivo y por lo tanto para uno mismo, a varios niveles.

Yo no sé si The Social Network es un proyecto que ha sido construido basándose en dichas aspiraciones conscientes, sobretodo siendo un producto nacido en una industria que suele ir en contra de casi todo lo que he descrito anteriormente, pero si sé que en ciertas ocasiones ocurren pequeños milagros, cuando de manera insospechada se funden, en un preciso momento y en su justa medida, elementos en bruto que al juntarse forman una sustancia sutil, de una calidad digna de los mejores alquimistas del celuloide.

No creo equivocarme al afirmar que, en lo que va del año, es la primera vez que salgo de una sala de cine tan estimulado ante la sensación de haber visto una película brillante, y he aquí algunos de los motivos más relevantes por los cuales creo que The Social Network ha logrado convertirse en una película con corazón.

El DirectorEs verdad que por momentos David Fincher parece perderse en ejercicios especulativos de supuesta genialidad, pero siempre vuelve a recordarnos, tarde o temprano, que él hace rato ya encontró la piedra filosofal. Películas como Seven o The Fight Club te dejan con un zumbido entre el cerebro y el oído interno durante varios días y con el cuerpo vibrando a una frecuencia poco habitual.  El Sr. Fincher lo ha vuelto a conseguir con The Social Network.

Los ProductoresMe gustaría destacar a dos de las seis personas que han producido esta película: Por un lado tenemos a Michael De Luca. Lo que más me llama la atención de este caballero, aparte de su versatilidad, es su capacidad de generar resultados asombrosos cuando trabaja en películas que podríamos considerar “diferentes”. ¿Se acuerdan de Magnolia?

Al otro lado está Ceán Chaffin.  Este no es un productor cualquiera acostumbrado a vivir del teléfono y la calculadora. Este señor también es director de fotografía. Lo ha sido en dos películas del mismo David Fincher, además de haber producido, entre otras, The Fight Club.

En resumen, son dos productores que suelen estar presentes en proyectos que han marcado la diferencia en momentos donde parecía estar todo visto.

Guión para la pantalla:  “The Social Network” es una película basada en un libro de Ben Mezrich, donde se cuenta la historia de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook. Esto no debe ser ninguna novedad. Pero quien realmente logra materializar de una forma magistral todo ese cúmulo de letras en la gran pantalla es Aaron Sorkin, creador de la extraordinaria serie The West Wing. La forma de relatar los acontecimientos, de manejar los tiempos y el ritmo de contrastes que consigue son algunos de los factores que hacen de esta película una experiencia visual relevante. Nadie lo hubiese podido hacer mejor con una historia como ésta.

Los actoresA nivel general no me voy a extender mucho con el tema de los actores. No cabe duda de que el casting ha sido perfecto y que la interpretación de todos ellos es memorable. Pero sí me gustaría detenerme un momento en Justin Timberlake. Su caso me parece fascinante sobre todo por el personaje al que interpreta. Me explico. Los que conocen un poco a Timberlake, o por lo menos han escuchado hablar de él, sabrán que es uno de estos “chicos Disney” que posteriormente pasó a convertirse en un ícono del pop como uno de los integrantes de ‘N Sync. Tanto la factoría Disney como el “producto ‘N Sync” son dos grandes representantes del modelo tradicional de la industria musical. ‘N Sync forma parte de una lista extensa de “juguetes” diseñados en la década de los 90 para romperles la garganta a millones de adolescentes, tanto como Disney lo es para la abstracción de los más pequeños; ambos generando con éxito ingresos millonarios en sus respectivas cuentas corrientes.

En The Social Network, Justin Timberlake interpreta a Sean Parker, cofundador de Napster. ¿Se acuerdan de Napster? ¿Quién no quedó maravillado ante la posibilidad de descargar de forma gratuita la discografía completa de sus bandas favoritas? No podemos negar que Napster es uno de los principales responsables de haber dejado tambaleando el modelo tradicional de mercado en la industria de la música y un referente para todas las redes de intercambio P2P que tenemos actualmente. Entonces, ¿no les parece absolutamente brillante tanto el hecho de que a alguien se le haya ocurrido fichar a Justin Timberlake (ícono del pop y representante del modelo tradicional de mercado) para interpretar a Sean Parker, como que el mismo J. Timberlake haya aceptado interpretarlo? A mí, sin duda, me parece muy notable.

La Banda Sonora: Considero que este es uno de los puntos donde más se refleja el “espíritu cardíaco” de la película. ¿Qué necesidad había de esforzarse en la banda sonora de una película que en teoría quiere sorprendernos con la historia de cómo dos o tres geniecillos del ciberespacio se han hecho multimillonarios? Ninguna. Pero es que tampoco había ninguna necesidad de una dirección perfecta, ni de una genial adaptación a la pantalla, ni de gastarse más de la mitad del presupuesto en contratar buenos actores. Seguramente si la película se hubiese hecho con un equipo mucho menos “ambicioso” las ventas de la misma hubiesen tenido igualmente buenos resultados. Pero no, este equipo tampoco quiso descuidar el alma sonora del proyecto, así que hablaron con Trent Reznor (Nine Inch Nails) y Atticus Ross para trabajar en una de las bandas sonoras mejor logradas de los últimos tiempos. El resultado se complementa perfectamente con la esencia de la película. Contrasta con naturalidad el ritmo del relato y el pulso de una edición maravillosa. Apoya a la perfección lo que tiene que apoyar y se disuelve con humildad cuando tiene que disolverse.

Pues ya ven, a la final lo que quería contarles con todo esto es que una historia que se podría haber quedado en una anécdota facilona y pasajera ha pasado a convertirse en una película relevante. Ha pasado de ser un puñado de plomo a una pepita de oro, que como en todo proceso alquímico termina transformándose en un elemento trascendente: en ese algo que palpita porque tiene un gran corazón.
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El diálogo inexplicable entre el hombre y la partícula https://www.bitlove.cl/portal/2010/10/el-dialogo-inexplicable-entre-el-hombre-y-la-particula/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/10/el-dialogo-inexplicable-entre-el-hombre-y-la-particula/#comments Fri, 29 Oct 2010 00:05:07 +0000 Jaime Brañas https://www.bitlove.cl/portal/?p=1804 Sigue leyendo este artículo!
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En un par de artículos anteriores que he escrito para esta casa, de una u otra forma he cuestionado la realidad tal como creemos conocerla, siempre basándonos en códigos subjetivos heredados de un sistema que solemos apoyar por medio de la identificación y las proyecciones que ésta genera. Quisiera aprovechar términos como proyección, o construcción de la realidad, para contarles algo que ya hace algún tiempo me viene inquietando.

Ante esta necesidad de recopilar más y mejores herramientas para intentar acercarme (y simultáneamente alejarme) algún milímetro más a la “realidad” de la que tanto “sospecho”, me comencé a interesar por la teoría de la mecánica ondulatoria, mejor conocida como física cuántica. Y si bien es cierto que para llegar a una compresión profunda sobre la materia habría que expresarla en términos matemáticos (lo cual me es imposible), me niego a privarnos de un acercamiento a través de las letras a una dimensión que, de tan impredecible, es capaz de sacudirnos la cabeza hasta abrir más de una puerta que ni sabíamos estaba ahí, lo cual ya ha causado, con toda seguridad, que los científicos se parezcan cada vez más (en la forma y en el fondo) a los tradicionales maestros espirituales de conocimientos ancestrales .

A grandes rasgos la física cuántica se adentra en la materia, hacia ese universo dentro de todas las cosas donde comenzamos a encontrarnos con galaxias, soles y planetas que la física moderna ha denominado como  partículas elementales. Seguro que han escuchado hablar de los electrones, protones y neutrones, ¿no? Pues estas partículas más pequeñas que el átomo y que a partir de fuerzas atractivas que tienden a juntarlas (entre otros factores) son las que al “relacionarse” en un estallido de movimientos impredecibles van tejiendo y articulando estructuras dentro del plano material que creemos conocer.

Ahora, ¿qué tiene esto de interesante? Aquí viene la parte donde la cosa me comienza a dejar boquiabierto. La física cuántica nos dice que dichas partículas elementales que constituyen el átomo ¡no son elementos esencialmente reales! ¿Por qué? Porque son existencialmente imprecisas, es decir, estas partículas pueden comportarse como tal (como partículas) en un momento determinado y como ondas en un momento anterior o posterior, lo que da igual, porque estas partículas no reconocen el presente (personalmente creo que no reconocen el tiempo en general). Saltan del pasado al futuro y vuelven, y así van haciendo un poco lo que les da la gana. Podemos decir que uno nunca sabe cuándo ni dónde va a estar una partícula y no es en absoluto descabellado afirmar que esa partícula está potencialmente en un montón de lugares a la vez. Las partículas están en constante movimiento en todo el universo, y por eso decimos que las realidades cuánticas son solo estados potenciales (ósea que todo es posible simultáneamente). Dentro de este universo subatómico la materia se describe como una abstracción ya que no ocupa ni un espacio determinado ni un tiempo puntual.

Ok, puede que para algunos todo esto tampoco sea la gran cosa, pero ahora sí, aquí viene mi parte favorita y tal vez la más alucinante de toda esta historia:

Comienzo con la siguiente premisa: El observador (ósea todos nosotros) influye definitivamente en la creación de la materia. Es el que aporta conciencia a la realidad. ¡WOW! ¿No les parece alucinante? En la física cuántica se dice que si no se observa el objeto, en este caso una partícula, ese objeto está difuso, con lo cual solo existe potencialmente. Si uno se decide a observarlo, podemos decir que ese objeto “comienza a existir”, por lo que si un observador A ve aquel objeto situado a la derecha de X y además tenemos un observador B que ve el mismo objeto situado a la izquierda de X, los dos observadores están en lo cierto, ya que en la física cuántica no existe la contradicción. Podríamos afirmar entonces que esta partícula está en dos lugares al mismo tiempo.

Cabe destacar que esto no es sólo una teoría que funcione en el papel. Los científicos han demostrado en el laboratorio, apoyados por instrumentos de precisión y máquinas difíciles de concebir, que es posible “visualizar” lo anteriormente descrito. ¿Cómo? “Ocultando” dicha partícula en una especie de cámara oscura que permite enfriar el espacio y que así, a una determinada temperatura la partícula ya no genere luz, lo que impide verla y por tanto evita “influir” en los resultados de las mediciones de la investigación.

Y si el observador es el que crea la realidad de “un instante presente”, es justamente aquí donde se produce el inexplicable “diálogo” (sic) entre el hombre y la partícula, pues parece ser que las partículas elementales de las que hemos estado hablando “perciben” cambios ante la influencia o interferencia del observador y reaccionan ante ello. ¡!WOOOW!! ¿Ósea, me están diciendo que tengo el “poder” de influir en la construcción de la materia y mi realidad a través de ella? Vaya, si les soy sincero, esto no es algo precisamente nuevo. Existen enseñanzas (llamémosle así: enseñanzas) antiquísimas que nos vienen diciendo lo mismo, expresado de otra manera. Pero el poder “palparlo” y comenzar a confirmarlo a través de la ciencia, le da a todo esto un valor añadido ante la posibilidad de explicárselo no sólo a la intuición sino también al intelecto.

Claramente el simple hecho de conocer estos fenómenos no nos concede el poder de transformarlo todo a nuestro antojo, más bien nos recuerda que no es algo que esté fuera de este mundo sino todo lo contrario. Entonces, ¿cómo no reconocer que el proyectarse a uno mismo o a los demás de una determinada manera, puede afectar en el desarrollo de los acontecimientos? ¿Cómo no reconocer que la actitud con que enfrentamos las situaciones influye en los resultados en la construcción de una realidad circunstancial? Uno de los problemas es lo que ya he mencionado al inicio de este artículo: los códigos a los que nos aferramos, la identificación; son elementos que nos hacen olvidarlo todo y perder la posibilidad de ser objetivos y así poder “desencriptar“ esta realidad que es toda las realidades...

… lo que me recuerda a una de las escenas finales de The Matrix, en la que Neo comienza a “ver” y todo se transforma en números y símbolos ante sus ojos. ¡Él si que logró desencriptar la realidad y luego influir sobre ella!

Y vamos repitiendo patrones de comportamiento una y otra vez, olvidando nuestra capacidad creadora. Sin duda somos creadores en potencia, circulando por un universo donde la “separatividad” es una ilusión construida por el cerebro, batallando contra leyes que se escapan de nuestra comprensión o, casi siempre, ni siquiera estando conscientes de ellas. Nuestra realidad no parece ser más que un holograma construido por partículas elementales ordenadas en nuestro cerebro; cerebros también de partículas explosivas que esperan ser encontradas para así convertirnos todos en lo que en realidad somos: ESOS IMPRESIONANTES CREADORES EN POTENCIA.

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Música y tecnología: “The long and winding road” https://www.bitlove.cl/portal/2010/10/musica-y-tecnologia-the-long-and-winding-road/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/10/musica-y-tecnologia-the-long-and-winding-road/#comments Mon, 18 Oct 2010 12:59:39 +0000 Cristián Valdivia https://www.bitlove.cl/portal/?p=1614 Sigue leyendo este artículo!
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Durante siglos la cosa fue así: si usted quería escuchar música tenía, necesariamente que contar con un grupo de intérpretes capaces de reproducir en sus instrumentos los sonidos en cuestión. No había otra.  Fuera en una sala de conciertos, la plaza de un pueblo o el salón de baile, la música era siempre una práctica colectiva en la que artista y auditor debían coincidir en tiempo y  espacio

Pero hacia el 1900, y gracias al gramófono que permitía fijar los sonidos y luego reproducirlos se comenzó a producir cambio sustancial que poco a poco fue transformando no sólo la relación entre el músico-la obra-y el auditor, sino que además los rasgos y particularidades esenciales de cada uno de ellos.

Por un lado, la música sufrió los efectos industrializantes de su comercialización, pero también cambió la experiencia, la forma de crear y de escucharla.

REC & PLAY

Las técnicas de grabación abrieron nuevas posibilidades expresivas y esto generó amplias discusiones e interesantes tendencias: ¿Qué tan fiel debía ser el registro de una determinada obra? ¿Era posible intervenir la interpretación y, mediante técnicas en el estudio, generar una obra nueva, distinta?

En la música popular fue probablemente el disco Sargent Pepper (The Beatles, 1967), la primera obra concebida exclusivamente como registro y ya no para ser ejecutada en directo. El estudio de grabación se convirtió entonces en un mediador esencial entre músico y auditor, pero también en un agente activo al momento de la creación. Un instrumento más.

Las posibilidades de reproducción llevaron la música desde la sala de conciertos a la cotidianidad, transformándola por momentos en ruido de fondo o en mera compañía de otras actividades. Pensemos en la revolución del walkman durante los `80, un aparato sencillo que permitió musicalizar nuestra vida en movimiento, transformando un sencillo viaje en micro en algo así como nuestro propio video clip (la música re-significando la experiencia individual).

Pero al mismo tiempo, y mientras cada auditor compilaba sus propios discos (luego serían Casetes, CDs, Mp3) basándose en sus gustos e intereses, se generó también un cruce y una transculturación estilística impensada hasta antes de la mitad del siglo pasado. Discos de rock junto a música clásica del 1800, soul norteamericano y mantras hindúes, lo próximo y lo ajeno migrando y transformando no sólo el gusto de quien escuchaba sino también “la mano” de quien componía.

El hip hop es quizás el mejor ejemplo de esta transformación y transculturización permanente; desde Brooklyn a Berlín, pasando por Buenos Aires, Concepción y Tokio, la cultura de la rima y el scratch se ha reinventado y adaptado, fusionando lo ajeno y lo propio en un largo sinfín estilístico, donde las fronteras y las distancias se desdibujaron hace rato ya en la  boca del MC o en las perillas de Dj.

COPY & PASTE

Desde la irrupción de los sintetizadores a principios de los `70, la tecnología ha continuado redefiniendo el sentido y la experiencia musical. No sólo los artistas se han visto beneficiados por las nuevas herramientas expresivas, sino que además el público, la cultura, el consumo, han transformando permanentemente sus gustos, hábitos, aspiraciones y capacidades perceptivas. Veamos:

Desde la irrupcion de la electrónica en el escenario de la música popular (Brian Eno, Kraftwerk,)  no sólo se ampliaron posibilidades timbrísticas de una obra, también, y de manera más profunda, se transformaron los íconos-aspiracionales de la cultura popular: a mediados del los `80, por ejemplo, el Sinth Pop sepulta definitivamente la figura del “Guitar Hero” (Depeche Mode llena estadios a punta de sonidos sintetizados y sin necesidad de largos y destellantes solos). Luego, en los `90, el Dj se convierte en el rey indiscutido, él y sólo él maneja el ritmo y los estilos, él es el dueño absoluto de la mezcla y la remezcla.

¿Qué habría sido de ellos y de la cultura generada a su alrededor sin la irrupción tecnológica? resulta difícil imaginarlo.

Con posterioridad, y gracias al uso del Sampler (dispositivo que permite recortar, copiar y pegar trozos de sonido para transformarlos en otra cosa) asistimos a la transformación definitiva de las obras musicales. Éstas ya no son meramente un texto sonoro para ser leído, por el contrario, están abiertas a la reinterpretación y son a su vez, por decirlo de alguna forma, causa y efecto de si mismas y de nuevas obras que se realimentan en el tiempo.

En esta misma línea, también resulta interesante observar como la proliferación de instrumentos virtuales (manipulados en un computador) ha ido poco a poco invirtiendo el porcentaje de músicos y consumidores pasivos. Cada día hay más y más personas haciendo música desde su escritorio, cada día el acceso a la creación musical se democratiza y por tanto el volumen de obras aumenta de manera exponencial.

¡SOY ELECTRÓNICO!

Nuevos instrumentos han cambiado radicalmente las prácticas de producción sonora, éstas a su vez han generado nuevos estilos los que finalmente, y aquí un nuevo elemento de análisis, han tendido a modificar los parámetros con que apreciamos una obra. De alguna forma, y frente a ciertos tipos de música, hemos aprendido a escuchar distinto. El ejemplo más claro lo encontramos en la música electrónica y en como ésta rompió uno de los ejes paradigmáticos de la música pop:

Melodía
(construída sobre un sistema tonal)

Armonía
(generalmente convencional) 

Ritmo Acompañante
(generalmente regular y acompasado)

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A través de este eje, y gracias a estos 3 parámetros hemos apreciado, disfrutado y evaluado gran parte de la música que durante muchos años escuchamos. Pero ¿es realmente éste el mapa que utilizamos para movernos en el territorio de la música electrónica?  ¿Cuándo escuchamos música electrónica, esperamos oír una melodía principal construida sobre una armonía tradicional con un ritmo que las acompañe?

Muy por el contrario, en la electrónica el ritmo se vuelve el articulador principal de la obra y puede, como en el caso del break beat y otros estilos, tender a una permanente irregularidad. La armonía por su parte, y si es que la hay, es muchas veces el producto de la superposición de trozos sonoros que no necesariamente tienen una lógica tradicional y mucho menos dan como resultado una sucesión de acordes.  La melodía es también un elemento que puede o no estar presente, a veces con sólo un par de notas repetidas, moduladas y filtradas hasta el infinito lo que dista bastante de las construcciones melódicas tradicionales.

Nadie, a estas alturas del siglo, se sorprende con este tipo de construcciones sonoras, nos puede gustar o no, pero sabemos como enfrentarlas sin perdernos. En otras palabras, tenemos una forma electrónica de escuchar esta música.

Por último, y sin ánimo de profundizar mayormente en este punto, cabe consignar que las nuevas tecnologías han generado, a través de internet fundamentalmente,  nuevos espacios de consumo y difusión, a la vez que una forma distinta de relación entre artistas y su público. Un nuevo paradigma socializador que recién comienza a transformar profundamente nuestra relación con el arte y que quizás en unos años más, sea posible de analizar con la distancia necesaria.

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“V” de Incierto https://www.bitlove.cl/portal/2010/10/v-de-incierto/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/10/v-de-incierto/#comments Fri, 08 Oct 2010 01:53:53 +0000 Jaime Brañas https://www.bitlove.cl/portal/?p=1386 Sigue leyendo este artículo!
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En Mayo de 1983, enormes naves extraterrestres se posaron sobre las principales ciudades de todo el mundo. Finalmente veíamos materializarse en el cielo años de especulaciones y leyendas alrededor de la existencia de vida en otros planetas y fue entonces que todos supimos que había llegado un punto de quiebre en la historia, donde el mundo cambiaría para siempre. 

Apenas llegados los Visitantes (así comenzamos a llamarles) escuchamos sus declaraciones de paz y sus intenciones de compartir su avanzada tecnología a cambio de nuestra hospitalidad y algunos pocos recursos de los cuales precisaban para la subsistencia de su lejano planeta.  Atónitos vimos descender una nave lanzadera desde la gran nave nodriza y una vez que ésta hubo aterrizado, el mundo dejó de respirar por unos instantes mientras se abría la compuerta y los Visitantes aparecían frente a nosotros…  Cuando comenzamos a respirar nuevamente, ya habíamos descubierto que su anatomía era igual a la nuestra, con excepción del sonido de sus voces metalizadas y reverberantes.  No pasaron muchos días para que el mundo se dividiera en dos: entre los amigos de los Visitantes y los que no terminaban de creerles. Y estos últimos tenían múltiples razones para no hacerlo, ya que fueron capaces de estar atentos y percibir como nada era lo que parecía y que en realidad detrás de tanta parafernalia habían solo retorcidas intenciones y un plan muy estructurado para someternos. 

Así comenzaba “V”, la miniserie creada por Kenneth Johnson, inspirada a su vez por It Can’t Happen Here, libro escrito por Sinclair Lewis en 1935  donde un régimen fascista gobierna los Estados Unidos sobre una plataforma populista.

Debido al estreno en noviembre del año pasado del remake de la serie original (que en realidad es más una variación de la misma), hace poco conversaba con mi hermana sobre lo mal que tendría que haber envejecido la versión de los ochenta, llegando a la conclusión de que en realidad era mejor no volver a verla y quedarnos con las sensaciones que nos había dejado cuando éramos niños. Desde su estreno hasta hoy han pasado ya treinta años y puede que la materia de nuestro mundo haya envejecido, pero el colectivo de personas que lo habitan parece haberse estancado en un sinnúmero de distracciones aisladas de toda esencia vital, olvidándonos de nosotros mismos y de nuestros objetivos.

La “V” de los ’80 no solo no ha envejecido mal, sino que está más vigente que nunca.  Además de su vigencia a nivel temático,  “V” se me presenta como una serie de culto hecha desde la parte más consciente de Kenneth Johnson, cultivada en un proceso de búsqueda implacable para poder cosechar y expresar una idea que va más allá de la política, el plano social y la ciencia ficción, recordándonos que puede haber mucha más ficción en la ciencia y tal vez respuestas sorprendentes en la disolución de una realidad aparente.

Dicho esto, me gustaría destacar una secuencia en la nueva variación de la serie, la estrenada en el 2009, que creo que puede ser vista como una hermosa representación de la fragilidad de lo aparente junto con todos sus juicios inútiles e ilusiones desbordantes de una realidad subjetiva. Anna, líder de los Visitantes (y una de las más “malas de la película”), conjura sobre toda su gente, estén donde estén, una especie de trance: Esto se conoce como “Anna’s Bliss”, algo así como “El éxtasis de Anna” el cual puede ser visto de muchas maneras, desde una especie de droga inducida gracias a una tecnología ultra desarrollada, hasta la capacidad telepática de Anna para transmitir una sensación de paz, de recogimiento, de la vuelta a la fusión con el todo y la pertenencia con la nada, de sentir que el miedo y el amor es lo mismo, que ese alguien a quien buscas para sentirte protegido eres tú mismo, que todos estamos unidos por las mismas fibras…

… Y si alguien puede hacerte sentir y recordarte todas esas cosas de una manera tan hermosa (la secuencia es impresionante), parece resultar que al final el malo no es tan malo y una vez más me pregunto: ¿en verdad existen los culpables? ¿Realmente somos responsables de nuestros pasos dentro de este gigantesco espejismo donde parece que tenemos la capacidad de “hacer”, pero donde en realidad todo nos sucede sin enterarnos?
VV

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Producción Musical https://www.bitlove.cl/portal/2010/09/produccion-musical/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/09/produccion-musical/#comments Fri, 01 Oct 2010 01:36:30 +0000 Arturo Medina https://www.bitlove.cl/portal/?p=1341 Sigue leyendo este artículo!
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El productor musical en un disco desempeña el mismo rol de un director de orquesta, un capitán de barco o el presidente de cualquier empresa. Está encargado de la organización y la fabricación de un producto, cuidando que todos los eslabones de la cadena estén perfectamente soldados, salvaguardando así la identidad del producto.

I. PRE PRODUCCION

Acuerdos Legales
Lo primero, antes de que todo el resto suceda, es la cuestión legal. Las partes tienen que estar de acuerdo en “derechos y deberes” y debe quedar todo sentado por escrito y firmado por ambas partes ante un notario público. Aunque parezca frío el tema, es de suma importancia que productores y artistas queden de acuerdo de cómo se procederá en una empresa de esta índole. Como estamos hablando de capitales invertidos, personal, impuestos, royalties, etc, lo último que queremos es que una vez terminada la producción haya conflictos legales que retrasen la salida y por ende se pierda parte o la totalidad de la inversión.

Tiempos y Costos
El Productor debe dedicarles el tiempo necesario al artista y al productor ejecutivo, que en este caso puede ser una casa discográfica, para entender que es lo que necesita el artista musicalmente hablando. Una vez que se hace un esquema mental acerca de tendencias musicales, fusión de estilos, repertorio etc, el productor debe elaborar un organigrama de tiempos de trabajo, costos de producción, tiempos de estudio, ingenieros y asistentes. Normalmente la elaboración de costos debe hacerse antes de la parte legal, para que quede constancia de los gastos y así no haya ningún problema de deberes al final de la producción.

Una vez terminado el proceso de organización de tiempos y costos, ya entramos en el terreno musical.

Selección de Repertorio
Comúnmente se hace entre el productor musical y los A&R (artistas y repertorios) que son las personas encargadas de la elaboración del producto desde el punto de vista artístico y económico en la compañía disquera. La selección del repertorio es una de las cosas más importantes en la producción de un disco, si es que no es la más importante. Nunca hay que olvidar el origen de esta industria: “la venta de canciones”. Si las canciones son débiles o aburridas, entonces el producto tendrá mucho menos ventas que un disco con canciones que se quedan grabadas para siempre en la mente de las personas.

Cuando trabajamos con un cantautor o un intérprete es imperativo que de todas maneras se haga una selección en base a la opinión de un focus group, que en muchos casos está compuesto por el productor, el A&R y el artista. En otros casos se hace un focus group con gente externa al proyecto y el número de personas es variable.

En el caso de trabajar con un intérprete, es trabajo del productor buscar el repertorio, ya sea directamente con los compositores, pidiéndoles por encargo hacer canciones para el artista en cuestión, o a través de compilados de canciones en las distintas editoras musicales.

Arreglos y Maquetas
Una vez que el repertorio está elegido, el productor debe comenzar a hacer los arreglos musicales; también puede contratar un arreglista que haga el trabajo bajo su dirección. Antiguamente de la partitura se iba directo al músico y se grababa el track final, hoy en día dado los costos de producción, primero se hace una “maqueta” que sería la grabación del disco completo en una versión sin pulir. Estas maquetas se hacen normalmente con instrumentos virtuales (VST). También se pueden hacer maquetas con instrumentos reales, pero aumenta considerablemente el costo y tiempo de producción. A estas alturas el productor debe saber ya que tipo de sonido quiere lograr en el disco.

Terminado el proceso de arreglos musicales, dirección de estilo y maquetas ya es momento de entrar a grabar.

II. GRABACION.

Estando en el estudio, el productor debe tener en su poder todos los tiempos de trabajo, los nombres de todos los músicos, ingenieros, direcciones, teléfonos y lo más importante: las partituras.

Calificación Técnica y Musical del Productor
Antes de comenzar a grabar el productor debe tener una conversación con el ingeniero de grabación para explicarle cuales son los pasos a seguir; qué se grabará primero y qué después. El productor debe tener nociones básicas de ingeniería de audio y de preferencia ser un ingeniero de audio calificado. Este punto es de suma importancia porque sólo el productor sabe cómo debe sonar el disco. Un productor que no conoce el equipo que le permite lograr su objetivo, es equivalente a un capitán de barco que no sabe qué es una ballena…. El productor debe elegir qué instrumento musical se usará para cierto y determinado track, así como qué micrófonos son los adecuados, qué preamplificador, compresor ecualizador, etc. El Ingeniero de audio, a pesar de ser quien se hace cargo de todo el tema técnico, no conoce cuál es el objetivo final a nivel sónico del proyecto y si el productor no puede dirigir al ingeniero por falta de conocimientos pueden suceder dos cosas: que se retrasen los tiempos de grabación (lo que significa perdida de dinero) o que simple y llanamente no se logre el objetivo y el proyecto se transforme en un barco a la deriva.

Más grave aún es si el productor no tiene conocimientos básicos de armonía, ya que si no hay una dirección musical adecuada, el instrumentista por muy bueno que sea no sabrá hacia dónde dirigirse y por ende no se logrará el objetivo primordial de la grabación de un disco: ” hacer música”.

Los Músicos
Ya listos para grabar, el productor elige qué instrumento grabará primero y lo sucesivo. Normalmente los productores trabajan con un “team” de músicos que son casi siempre los mismos, esto se debe a una complicidad de comunicación. Es muy importante que el productor tenga una excelente comunicación con los músicos para que puedan entender lo que se les está pidiendo; todo músico sabe que mientras más tiempo tocas con una persona, la música fluye de mejor manera. Un caso típico que sucede a menudo es que el artista quiere grabar con cierto y determinado músico, y aunque a veces ese interprete puede ser el mejor en su área, no significa en lo absoluto que vaya a lograr el objetivo señalado por el productor, por ende la decisión más sabia es dejar que el productor elija a su grupo de trabajo.

Comunicación y Sicología
La sicología es una parte sumamente importante en el trabajo del productor. Lograr la fluidez de comunicación de un lenguaje abstracto como la música, para nada es una tarea fácil, sobretodo donde siempre hay problemas de personalidades y egos. Entonces el productor debe saber reconocer la personalidad de cada intérprete, poder decodificarla y encontrar la mejor manera para que el músico se sienta cómodo y dé lo mejor de su interpretación. Ya que en ninguna malla curricular de ninguna carrera de audio o producción hay como materia la sicología, entenderemos que este punto se aprende en base a la experiencia. Este tema se debe tratar con el mayor cuidado, ya que lograr unificar criterios es la base de un buen producto final.

La Voz
Una de las etapas más difíciles en la grabación de un disco, es la grabación de la voz. El o los artistas generalmente se toman este proceso de manera muy personal, casi como un ritual de trascendencia, por lo que el productor en esta etapa debe estar muy atento al sentir del artista, su ánimo, humor, y por sobre todo a su sanidad física y mental.

Primero hay que estar completamente seguro que el artista no tiene ninguna afección en su voz a la hora de agendar tiempo de estudio (se puede perder tiempo y dinero). Estar seguro que el artista se siente seguro y cómodo a la hora de grabar. Si por algún motivo el cantante no está en su 100 % siempre es mejor volver a agendar tiempo de estudio que perderlo tratando de lograr lo inlograble. El cantante, quien trae su instrumento incorporado, no puede ser tratado como cualquier intérprete, tiene sus propios horarios, necesidades y estados de ánimo. El productor debe comprender esto a cabalidad y proceder según las necesidades del artista.

III. POST PRODUCCIÓN.

Es de suma importancia que el productor esté presente todo el tiempo para tomar decisiones.

En este punto se dedica el tiempo a arreglar o elegir las tomas finales de cada canción. Normalmente se comienza revisando todos los tracks grabados y el productor elige cual toma se quedará de cada instrumento. Si encontrase algo en el track final, como un ruido o un acorde fuera de lugar, entonces se corrige buscando la mejor manera y la que implique menos tiempo. En los peores casos hay que volver a grabar.

También en este proceso se eligen las tomas finales de voces y coros. Es muy importante que las voces estén lo más cercanas a la perfección posible; si no tenemos el track final de voz completo tendría que agendarse nuevamente una sesión, ya que aquí no aplican los parches de grabación

IV. MEZCLA.

Esta es una parte crucial del trabajo de producción. La mezcla es la ubicación en tiempo y espacio de todos los instrumentos y es la manera en que finalmente se escuchará el trabajo hecho por todo el personal involucrado. A pesar que es un proceso muy abstracto, ya que la apreciación de cada persona es distinta, hay que lograr unificar de alguna manera esa apreciación, por eso es un trabajo muy difícil de lograr y normalmente tiene muchas correcciones. El productor debe escuchar las opiniones del artista, y de la compañía discográfica pero al final es él quien decide como será el resultado final. El ingeniero de mezcla, que puede o no ser el mismo productor, debe hacerse cargo del tema técnico siempre bajo la dirección del productor musical.

Generalmente se hacen dos o tres versiones de cada canción: una es la mezcla elegida por el productor y el ingeniero, otra es un “vocal up” que es una versión con la voz a más volumen (+2 decibeles), y una tercera o cuarta versión con el bajo o la batería a más volumen, siempre en dependencia de lo que opinen los involucrados.

V. MASTERING.

El mastering es el último eslabón de la cadena, lo que no significa en ningún caso que sea menos importante, algunos consideramos que es de los eslabones más importantes en toda la producción. En este proceso se le hace una depuración y purificación a la mezcla final como en un trabajo de joyería, intentando que la música grabada logre sonar de la misma manera en cualquier medio o dispositivo de escucha (el radio del auto, el radio en casa, una discoteca, o un teléfono celular).

Para algunos músicos es un misterio lo que sucede en una sesión de masterización, pero no debe serlo nunca para un productor ya que es la pulida final de todo su trabajo. Normalmente se envía la mezcla a masterizar adjuntando notas del productor dirigidas al ingeniero de masterización, donde se hacen comentarios acerca del color final o de ciertos volúmenes. En otros casos el productor atiende la sesión de masterización para poder opinar sobre el trabajo. Claro que esto normalmente cuesta el doble de su precio, ya que los buenos ingenieros de mastering no necesitan muchas opiniones, por eso cobran el tiempo que uno les hará perder.

Espero que este resumen aclare un poco más las dudas acerca de la labor de un productor musical. Aunque no alcanza a ser un manual de “cómo producir un disco”, por lo menos da la pauta para saber si nuestro productor está haciendo las cosas bien o si nosotros, como productores, estamos tomando en cuenta estos puntos que son de gran importancia.

“El conocimiento está repartido, sino compartes no aprendes”.

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Industria musical en primera persona https://www.bitlove.cl/portal/2010/09/industria-musical-en-primera-persona/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/09/industria-musical-en-primera-persona/#comments Sun, 05 Sep 2010 15:52:44 +0000 Arturo Medina https://www.bitlove.cl/portal/?p=1138 Sigue leyendo este artículo!
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A pesar de la sobreinformación que existe hoy en los medios digitales acerca de la industria, claramente no es lo mismo leerla que vivirla. Arturo Medina, destacado percusionista, productor e ingeniero de sonido, radicado actualmente en México y que ha trabajado, entre otros, con el dúo Sin Banderas, Tiziano Ferro y Pedropiedra, inicia con éste una serie de artículos en los que compartirá su experiencia sobre diversos temas.

Hoy el modelo de negocio está cambiando a un ritmo exponencial. Las que antes eran las dueñas del  campo, las disqueras “Majors”, ahora sólo son las dueñas de parcelas. Y son las disqueras independientes las que están tomando el toro por las astas.  Grandes compañías como Sony, Warner, Universal o EMI, siguen de alguna manera funcionando a la antigua, firmando artistas, haciéndoles su promoción, fabricando discos y distribuyéndolos para su venta. Pero todo esto pende de un hilo, ya que las ventas como todos sabemos han caído vertiginosamente desde el boom de la piratería.

México, a pesar de ser uno de los países con más índice de reproducción ilegal de contenidos, aún cuenta con una  industria que se mantiene, “a duras penas” pero se mantiene. Cosa que muchos auguran no durará mucho más. No tengo los datos exactos, pero según lo que me han comentado profesionales de compañías discográficas, si antes se hacían 100 producciones al año, hoy apenas se hacen 10. Esto obviamente reduce las posibilidades de que un artista pueda siquiera acceder a la distribución a través de una “major”.

La desconfianza de Itunes.      

Todos (me incluyo) nos estamos rompiendo la cabeza con el futuro de la  distribución y lucro  de nuestras obras. La descarga digital encabeza la lista de opciones para el futuro de la  música,  pero su desarrollo aun está en pañales, sobretodo en nuestro querido tercer mundo.

Itunes, la disquera digital más grande en el mundo en este momento, todavía no llega a muchos países, solo está enfocada en los más grandes y la pregunta es por qué, teniendo toda la tecnología y los medios para llegar a cada rincón del planeta, no lo están haciendo y tampoco tienen planes de hacerlo. La respuesta es fácil: no  les damos la suficiente confianza para vendernos algo que podemos robar y revender sin darles ni un centavo… Cabe consignar que según los estudios de mercado la piratería es uno de los negocios más grandes del tercer mundo, cosa de la cual no podemos estar orgullosos.

… Y claro, si no nos dejan participar del negocio tampoco podemos venderles nuestros productos, lo que se traduce en un quiebre político entre nuestras industrias. Al final de la cadena eso se ve reflejado en muchas áreas, pero por sobre todo en “el artista” que deja automáticamente de tener acceso al mercado internacional para difundir su obra.  

La pregunta del “millón”…         

Y que muchos se deben estar haciendo es qué tan costosa es una producción internacional. Y la respuesta es sencilla: MUY costosa. El proceso desde que se firma un artista en una disquera hasta que se vende el disco físico o digital en tiendas consta de muchísimas etapas, que intentaré resumir:

- La producción del disco tiene un costo variable según su calidad y el personal involucrado, desde 20 mil hasta 50 mil dólares como costo mínimo. Como máximo pueden pensar lo que quieran, todo depende del artista.

- La fabricación del disco tiene un costo aproximado de entre 3 y 5 dólares por unidad incluyendo el booklet y empaque (la cantidad mínima a fabricar son 5 mil copias).

- Las sesiones de fotos, el diseño de portada e interiores tiene un costo aprox. de entre mil y  3 mil dólares como mínimo.

Si a lo anterior agregamos la promoción, que significa radio, televisión, Internet, videos clip, staff de la compañía, hoteles, aviones y transportes, sólo nos queda hacer la matemática y ahí está la respuesta al por que el modelo de  negocio actual  ya no funciona….

El salvavidas Indie.

Enfrentando todo lo anterior aparecen en escena las disqueras independientes como un salvavidas para muchos, o quizás para la mayoría de los artistas. Las “indies”, como se le llama comúnmente, están haciendo todo este proceso que desglosamos antes a menor escala y con muchas menos pretensiones, volviendo un poco a la prehistoria de la  fabricación de discos, que en ningún caso es malo, sino todo lo contrario, ya que su apreciación está basada en un nuevo modelo de negocio que se sustenta en la venta dirigida a un publico específico y mucho mas personal.

Dado los tiempos que estamos viviendo, es ésta la mejor opción para desarrollar un producto que sea redituable. Y aunque siempre podemos apuntar a las “majors”, por ahora nuestra arma más segura es la disquera “indie”. Ya conocemos algunos artistas o agrupaciones de renombre internacional que llevan un par de años vendiendo sus obras de forma independiente y cada día se suman más. De alguna manera nos están marcando la pauta a seguir  y al mismo tiempo nos dan el ánimo que hace falta para no bajar los brazos ante tan difícil tarea. Ellos nos están demostrando que SI funciona y que sólo hace falta que nos organicemos, que nademos CON la corriente y que tengamos mucha paciencia, que Roma no se hizo en un día.

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Todos íbamos a ser famosos https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/todos-ibamos-a-ser-famosos/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/todos-ibamos-a-ser-famosos/#comments Mon, 30 Aug 2010 15:54:40 +0000 Cristián Valdivia https://www.bitlove.cl/portal/?p=967 Sigue leyendo este artículo!
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Algo le pasó a muchas de las grandes bandas de todos los tiempos. También a otras más pequeñas, quitadas de bulla y que nadie alcanzó a conocer.  Algo sucedió con proyectos que prometían,  con artistas increíbles, llenos de talento, que unidos a otros artistas también talentosos generaban música de total originalidad. Algo pasó, pasa y seguirá pasando con las personas, sus afectos, defectos, grandezas y pequeñeces. Algo que muchas veces nada tiene que ver con la música, y otras tantas veces si…

Invisibles.

“Éramos muy amigos. Nos conocimos en el colegio y quizás desde entonces ya existía entre nosotros el pequeño germen de la auto-destrucción, pero claro, no nos dábamos cuenta. A pesar de que ya en esa época era evidente que los flashes brillaban especialmente para uno (creo que no vale la pena decir para quién, es evidente), nunca se nos pasó por la cabeza que sería algo así, un asunto tan trivial como quien lucía más en las fotos, lo que terminaría con una carrera tan exitosa.  Porque fuimos exitosos. No hay duda de eso. Y como todos contribuimos por igual para alcanzar ese éxito, siempre nos pareció (al resto, claramente a  él no) que era bastante injusto quedar permanentemente relegados a segundos o terceros planos, medios borrosos, oscuros, con los rostros y las facciones perdidas ahí donde la profundidad de campo ya no llega…  Nos podrán decir que es un detalle, una cuestión de egos sin mucha importancia. Claro, eso parece a primera vista, pero poco a poco uno se da cuenta que es muy cierto eso de que una imagen vale más que mil palabras (canciones en este caso). Muy, muy cierto. Pues ocurrió que comenzamos a ser casi invisibles para la gente. La banda era él. La música era él. El éxito y la fama eran él. Su imagen se fue adueñando no sólo de las carátulas, afiches, portadas y contraportadas, sino que de cada uno de nosotros. Y fuimos desapareciendo, perdiéndonos, borrándonos literalmente hasta convertirnos en perfectos desconocidos…  Y no lo pudimos soportar. Lo intentamos, de verdad que lo intentamos, pero uno es humano y necesita algo de reconocimiento, por lo menos algo. Así que después de lanzar nuestro cuarto disco que incluía sólo grandes éxitos (a esas alturas SUS grandes éxitos), renunciamos en bloque no sin antes darnos el mayor gusto de nuestra carrera: aparecer en la portada de un diario, todos en primer plano y por única vez sin él.”

Un Problema Legal.

“Al momento de revisar las inscripciones de los temas en la propiedad del derecho de autor, nos dimos cuenta que este tal por cual había inscrito TODO a su nombre… ¿te das cuenta? Incluso las canciones que se habían hecho antes de que él llegara a la banda. No nos quedó otra opción que registrar rápidamente el nombre del grupo como nuestro y obviamente no incluirlo a él. Nos trató de demandar, pero se dio cuenta que no había mucho que hacer… “

“… Inscribí las canciones a mi nombre para ahorrar tiempo. El sello nos estaba apurando pues tenía que comenzar a enviar los discos a las radios para así  iniciar la promoción; era pleno verano y todos andaban repartidos por ahí, de vacaciones. Habríamos perdido por lo menos una semana en juntar a la banda completa para  hacer la inscripción. Además el resto nunca se preocupó mucho de este tema. Siempre me decían que confiaban en mí y que dejaban todo en mis manos. Así que jugué. Pero siempre pensando en el bien común, jamás se me pasó por la cabeza apropiarme de las canciones ¿cómo se te ocurre? La idea siempre fue arreglar las autorías apenas tuviéramos tiempo. Pero ellos no lo entendieron así y bueno, pasó lo que pasó. Desde entonces es que circulan dos proyectos: yo y las canciones, ellos y el nombre. Una mierda…”

La Droga es lo Peor.

 “En esa época  todos consumíamos. Nos preocupábamos re poco de la música y los conciertos; subíamos, tocábamos y a nadie le importaba si sonaba bien o mal. Estábamos demasiado alucinados (literal y metafóricamente) con el éxito, las mujeres, las entrevistas y las portadas como para prestar atención a otra cosa. La fama se nos había venido de golpe y era mucha presión, demasiada, tenía que explotar por algún lado, liberarse de alguna forma tanta energía contenida…  Y  ocurrió que volviendo de una gira,  al llegar al aeropuerto, comenzamos a discutir por quien se iba en el asiento delantero de la van. La pelea fue subiendo de tono y de pronto estábamos en los golpes. No recuerdo exactamente en que momento aparecieron los pacos y nos detuvieron por desorden en la vía pública. Nos revisaron y encontraron droga, obvio, siempre andábamos cargados. La prensa se enteró de inmediato y en los días posteriores cada uno de nosotros trató de salvarse como pudo. Nos culpábamos unos a otros. Dábamos entrevistas por separado intentando limpiar nuestros nombres. De mí, algunos dijeron que era cocainómano (yo sólo consumo LCD) y que ese día era yo el que andaba con muchos gramos encima. Yo me defendí. Hablé sobre kilos de mariguana que mis compañeros se traían en las maletas cada vez que íbamos a tocar al norte. Alguien, no recuerdo cual de nosotros, deslizó por ahí el rumor de que más de la mitad de la banda era gay, imagínate. La última vez que nos vimos fue en el tribunal, el día de la formalización de cargos. No nos saludamos. Yo creo que andábamos todos igual de drogados… qué quieres que te diga… la droga es lo peor.”

Sin Palabras.

“Para nosotros la música siempre fue lo más importante. Nos juntábamos, componíamos, tocábamos y de verdad que era mágico. Como un estado superior en que cada uno aportaba y se desprendía de su ego para que el otro se sintiera a sus anchas. Una hermandad. Algo que yo creo que se encuentra pocas veces en la vida… Nunca nos importó cuantos discos se vendían (¿se vendió alguno?) o cuanta gente iba a nuestros conciertos (nunca más de 20), lo vital para nosotros era lograr conectarnos, “crear el momento”, generar ese sonido sincero, único,  irrepetible. Y es verdad que en las únicas dos críticas que se hicieron sobre nosotros nos destrozaron, pero qué tanto, hacíamos música para sentirnos plenos, para ser felices. Y lo éramos.  Así que sinceramente no podría explicar que fue exactamente lo que nos ocurrió, pero una mañana  nos juntamos a ensayar tal como siempre lo hacíamos, tres veces por semana, y antes de conectar los instrumentos hubo un silencio muy largo, nos miramos, alguien encendió un cigarro y nadie tuvo que decir nada más… fue como una metáfora colectiva: la magia se había esfumado.”

La Fórmula.

“Mira, la verdad es que las canciones siempre las compuse yo; letras, melodías y estructura. En todo momento eso estuvo re-claro: yo cantaba, yo componía y el resto a su instrumento. Así funcionamos durante casi 10 años y las cosas resultaron. ¿Por qué venir a hacer cambios ahora? Para qué, me pregunto yo. ¿Para satisfacer el ego caprichoso de mis compañeros? ¿Para probar? No, no, no. Este no es un laboratorio ni un taller creativo de desarrollo personal.  Esta es una banda, una empresa, un negocio. Y si hasta ahora la fórmula ha dado resultados, la fórmula se mantiene. Punto. Además, cómo quieren que cante, que in-ter-pre-te canciones que me resultan completamente ajenas. Yo compongo desde la médula, desde la carne y las entrañas y eso no es replicable. Aunque ellos digan lo contrario. No, no, no. Yo tengo algunas certezas y una de ellas es que soy un artista, no simplemente un músico o un intérprete, un ARTISTA. Así, con mayúscula. Y si para el resto eso es un detalle, se pueden ir a la cresta que yo continúo solo. Una pena. Habrá que conversar cómo lo hacemos con los compromisos y las contrataciones que quedan para este año, pero yo de esta posición no me muevo ni un centímetro. Lo siento. Así es la vida. El hombre tiene que hacer lo que el hombre tiene que hacer. Y si en el camino quedan heridos, bueno, es parte de la transa, del negocio. Como ya te dije: la formula ha dado resultado y yo no estoy dispuesto a cambiarla.”

Eso sería.

“Sólo queremos decir que nos llevamos un gran recuerdo de todos estos años juntos. Nos admiramos, nos respetamos y nos deseamos unos a otros todo el éxito del mundo en los proyectos que cada uno emprenda. Eso sería. No hay más comentarios. Gracias.”

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Desde el otro lado https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/desde-el-otro-lado/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/desde-el-otro-lado/#comments Wed, 11 Aug 2010 10:20:44 +0000 José Rodríguez Jara https://www.bitlove.cl/portal/?p=498 Sigue leyendo este artículo!
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No puedo vivir sin música. O está en mis audífonos, o mientras escribo esto, o mientras lavo la loza en mi trabajo, o cuando converso o bebo con mis amigos. Incluso en mis pensamientos: generalmente voy tarareando mentalmente canciones mientras camino por el centro y cuando soy más osado (lo que no ocurre muy a menudo) simplemente canto.

Pero lo que más me gusta es ver música en vivo: el sudor, los golpes, los roces, la cerveza; otras veces el relajo, la calma. La música da para todo, esa es la gracia: te permite experimentar todos los estados de ánimo. Como dijo “Víbora” Larralde en Malditos, el documental sobre Fiskales Ad-Hok: “La música puede sanar enfermos, pero también puede despertar bestias”. Nada más cierto. Fiskales Ad-hok fue precisamente una de las primeras bandas que vi tocar en vivo, en la Escuela de Artes y Oficios de la Usach, el ‘97 o el ’98. 

Con el tiempo he tenido el privilegio y el placer de asistir más o menos regularmente a tocatas de diferentes bandas y solistas. Diferentes estilos. Atmósferas diferentes. Diferentes públicos, algunos más prendidos o entusiasmados que otros. Creo que esa diferencia se debe, en parte, al lugar físico. Hay locales que se especializan en recitales, que están adaptados específicamente para eso: La Batuta o el Club Mist, la Sala Máster de la Chile y la SCD. Todos espacios en los que el público se conecta, donde todos van a lo mismo: escuchar.

No así en otros sitios. Recuerdo que el año pasado giraba por Chile (Santiago y Valparaíso específicamente) una banda garaje-punk-surf brasileña (esas mezclas nominales de ahora) que también me gusta mucho: Autoramas. Tocaron en el Bar Constitución, en un sector del barrio Bellavista que no se caracteriza por ser el más económico. Por suerte la entrada era liberada, porque los tragos y la cerveza eran carísimos. El bar estaba llenísimo, de hecho no había ninguna mesa desocupada y eso que el espacio era bastante amplio. La banda apareció como a las dos de la mañana y yo estaba en primera fila. Un show poderosísimo, impecable. Pero a lo que voy: me pareció que no todos iban a ver a la banda o por lo menos no con el mismo entusiasmo mío. El recital fue una anécdota para la mayoría, una banda de paso que tocaba en un lugar cualquiera.

Sin embargo, también he estado en otras tocatas memorables: Matorral aún contaba en la batería con Iván Molina, quien lucía ese día una carreteada polera de Guiso. Ya no recuerdo el año. Fue en una casita (sí, porque era realmente una casita) por el 12 de Gran Avenida, en San Miguel. No éramos más de veinte personas, todos apretados, con el espacio justo para empinar las botellas de cerveza y alguna que otra caja de vino. Y fue increíble. Increíble.

¿Se entiende lo que quiero decir? Creo que sí. Finalmente cada uno va a lo que va. Los espectadores y las energías son siempre diversas, como diverso, y amplio, es nuestro medio musical. Lleno de excelentes propuestas, algunas con años dando vueltas por los escenarios y los estudios pero que pocos conocen pues lamentablemente la difusión en los medios masivos no los acompaña mucho.

Es que parece que hace rato que nos quedamos pegados en los “grandes”… Porque si en la televisión y los conglomerados radiales sólo promocionan a Los Jaivas, a Chancho en Piedra, a Sinergia o a Los Tres, que con suerte tocan una vez al año y hasta hace unos meses sólo en eventos “culturales” de gobierno, ¿qué posibilidad hay de que la música chilena crezca, no en términos de calidad, porque calidad existe, sino que en términos de difusión y colaboración de los medios hacia los músicos? Por lo pronto, muy pocas creo yo.

Afortunadamente son los mismos músicos los que se buscan esas posibilidades y se autogestionan: graban sus propios discos,  buscan lugares para tocar, organizan festivales y utilizan principalmente Internet como medio de difusión para liberar gratuitamente sus producciones como una manera de demostrar que hay amor y pasión de por medio, no “intereses”; mención aparte es el trabajo de diseño de las pocas copias físicas que se fabrican, un trabajo de arte muy cuidado con el que te dan ganas de comprar y coleccionar los discos, no sólo  de descargarlos.

Entonces ya es hora de que los que estamos del otro lado, los que también amamos la música pero en nuestros oídos y frente a un escenario, apoyemos a tantas bandas y solistas que ahora no voy a nombrar porque daría para largo, la lista es extensa y esta vez no exagero.

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No hay banda https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/no-hay-banda/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/no-hay-banda/#comments Mon, 09 Aug 2010 04:00:31 +0000 Jaime Brañas https://www.bitlove.cl/portal/?p=560 Sigue leyendo este artículo!
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En un momento de mi vida en que la incómoda presión del cambio hacía de las suyas y donde el norte de mis objetivos se iba fundiendo a negro, la necesidad de encontrar fuera lo que solo se puede encontrar dentro me llevó a una sesión de madrugada en un cine de Barcelona.

Hasta esa noche el cine siempre había sido para mí un estupendo generador de entretenimiento, pero con pocas posibilidades de transmisión a niveles más inconscientes. Y es así que cuando comenzó la película que había elegido, más por intuición que otra cosa de entre todo el resto de opciones en cartelera, pude sentir como el cuerpo me advertía que la experiencia esta vez sería distinta.

Y así fue. Al terminar el film sabía que había recibido información de una manera que me era familiar, pero que nunca había hecho consiente. Mulholland Drive (este es el nombre de la película) me hizo entender que el cine tiene muchas más posibilidades de las que cualquiera pueda imaginar.

La secuencia de la que pueden disfrutar (o no) en el video muestra a Rebekah del Rio cantando una versión mejorada y traducida al español de “Crying” (Llorando) de Roy Orbison, que podría resumir la esencia de la película: cuando la cantante ya te ha atrapado y estás totalmente identificado con la emoción que ha hecho revivir en ti, de pronto cae al suelo y a pesar de ello su voz sigue sonando…  “No hay banda”… nada existe… debajo de todo esto sólo está el vacío. Es el recuerdo de la permanente impermanencia. 

 

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Hombre caminando https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/hombre-caminando/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/08/hombre-caminando/#comments Sun, 08 Aug 2010 04:00:13 +0000 Cristián Valdivia https://www.bitlove.cl/portal/?p=584 Sigue leyendo este artículo!
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El año pasado se cumplieron 30 años desde el lanzamiento  al mercado del “walkman”.  ¿Walk-qué? Walkman, un dispositivo que te permitía llevar a tu artista favorito a cualquier parte y que en su época fue toda una revolución, la más grande de todos los tiempos creo yo, pues cambió en varios sentidos la forma de relacionarnos con la música.

Recuerdo el primer “Personal Stereo” (así lo conocí) que llegó a mis manos una lejana mañana de octubre;  mi padre, seguramente alentado por la publicidad y sin entender muy bien para qué servía el famoso aparatito, me lo entregó como regalo de cumpleaños sin intuir el vuelco definitivo que daba a mi vida en ese momento. Literalmente, y desde entonces, la música no ha dejado de acompañarme: en un solo sentido al comienzo, pues los primeros “Personal” no te permitían retroceder el casete a no ser que lo hicieras tu mismo, con un lápiz. Estabas entonces obligado a escoger muy bien el soundtrack de tu paseo en bicicleta, viaje en micro, o caminata playera. No había vuelta atrás.

Moviéndote siempre en una sola dirección, era posible cargar tu aparatito con casetes de 45, 60, 90 o 120 minutos; y la elección aquí también era compleja: ¾ de hora eran la nada misma, en sesenta minutos no cabían dos discos y las cintas de noventa y ciento veinte  solían enredarse con facilidad. Debo reconocer en este punto, que mi obsesión por tener y escuchar siempre los discos completos, me convirtió en habitual consumidor de MAXWELL 45, la marca que ofrecía la mejor relación precio/calidad. SONY era inalcanzable para mi presupuesto y FUJY ni pensarlo, totalmente desechables.

Y entonces un viaje a la playa,  un mochileo al sur, o al norte  eran para mí una empresa no menor, toda vez que el 70% de mi equipaje consistía en cajas de zapatos acolchadas por dentro, llenas de cintas numeradas del 1 al infinito, cuyo correlato era una larga lista escrita a máquina que mostraba el contenido de cada volumen; mi memoria siempre fue frágil, y la posibilidad de observar en una pantalla el título de lo que sonaba en tus oídos era pura y simple ciencia ficción…

Del dinero gastado en pilas prefiero ni hablar.

El tiempo,  que no sabe de pausa ni de stop, avanzó rápido y no tengo mayor conciencia de cómo fue que mis casetes y mi “Personal” comenzaron a acumular polvo al fondo de un cajón. Tampoco sabría precisar el momento exacto en que dejé atrás mi existencia “análoga” y me convertí en un animal digital. Sólo puedo observar, y no sin algo de sorpresa, que ahora mis discos ya no son discos, apenas carpetas y subcarpetas enquistadas en la pantalla de un Ipod desde donde suenan horas y horas de canciones que ya no se gastan, aunque las repita mil veces, aunque los años pasen, aunque yo acumule arrugas y haya comenzado a perder el pelo.

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