
Algo le pasó a muchas de las grandes bandas de todos los tiempos. También a otras más pequeñas, quitadas de bulla y que nadie alcanzó a conocer. Algo sucedió con proyectos que prometían, con artistas increíbles, llenos de talento, que unidos a otros artistas también talentosos generaban música de total originalidad. Algo pasó, pasa y seguirá pasando con las personas, sus afectos, defectos, grandezas y pequeñeces. Algo que muchas veces nada tiene que ver con la música, y otras tantas veces si…
Invisibles.
“Éramos muy amigos. Nos conocimos en el colegio y quizás desde entonces ya existía entre nosotros el pequeño germen de la auto-destrucción, pero claro, no nos dábamos cuenta. A pesar de que ya en esa época era evidente que los flashes brillaban especialmente para uno (creo que no vale la pena decir para quién, es evidente), nunca se nos pasó por la cabeza que sería algo así, un asunto tan trivial como quien lucía más en las fotos, lo que terminaría con una carrera tan exitosa. Porque fuimos exitosos. No hay duda de eso. Y como todos contribuimos por igual para alcanzar ese éxito, siempre nos pareció (al resto, claramente a él no) que era bastante injusto quedar permanentemente relegados a segundos o terceros planos, medios borrosos, oscuros, con los rostros y las facciones perdidas ahí donde la profundidad de campo ya no llega… Nos podrán decir que es un detalle, una cuestión de egos sin mucha importancia. Claro, eso parece a primera vista, pero poco a poco uno se da cuenta que es muy cierto eso de que una imagen vale más que mil palabras (canciones en este caso). Muy, muy cierto. Pues ocurrió que comenzamos a ser casi invisibles para la gente. La banda era él. La música era él. El éxito y la fama eran él. Su imagen se fue adueñando no sólo de las carátulas, afiches, portadas y contraportadas, sino que de cada uno de nosotros. Y fuimos desapareciendo, perdiéndonos, borrándonos literalmente hasta convertirnos en perfectos desconocidos… Y no lo pudimos soportar. Lo intentamos, de verdad que lo intentamos, pero uno es humano y necesita algo de reconocimiento, por lo menos algo. Así que después de lanzar nuestro cuarto disco que incluía sólo grandes éxitos (a esas alturas SUS grandes éxitos), renunciamos en bloque no sin antes darnos el mayor gusto de nuestra carrera: aparecer en la portada de un diario, todos en primer plano y por única vez sin él.”
Un Problema Legal.
“Al momento de revisar las inscripciones de los temas en la propiedad del derecho de autor, nos dimos cuenta que este tal por cual había inscrito TODO a su nombre… ¿te das cuenta? Incluso las canciones que se habían hecho antes de que él llegara a la banda. No nos quedó otra opción que registrar rápidamente el nombre del grupo como nuestro y obviamente no incluirlo a él. Nos trató de demandar, pero se dio cuenta que no había mucho que hacer… “
“… Inscribí las canciones a mi nombre para ahorrar tiempo. El sello nos estaba apurando pues tenía que comenzar a enviar los discos a las radios para así iniciar la promoción; era pleno verano y todos andaban repartidos por ahí, de vacaciones. Habríamos perdido por lo menos una semana en juntar a la banda completa para hacer la inscripción. Además el resto nunca se preocupó mucho de este tema. Siempre me decían que confiaban en mí y que dejaban todo en mis manos. Así que jugué. Pero siempre pensando en el bien común, jamás se me pasó por la cabeza apropiarme de las canciones ¿cómo se te ocurre? La idea siempre fue arreglar las autorías apenas tuviéramos tiempo. Pero ellos no lo entendieron así y bueno, pasó lo que pasó. Desde entonces es que circulan dos proyectos: yo y las canciones, ellos y el nombre. Una mierda…”
La Droga es lo Peor.
“En esa época todos consumíamos. Nos preocupábamos re poco de la música y los conciertos; subíamos, tocábamos y a nadie le importaba si sonaba bien o mal. Estábamos demasiado alucinados (literal y metafóricamente) con el éxito, las mujeres, las entrevistas y las portadas como para prestar atención a otra cosa. La fama se nos había venido de golpe y era mucha presión, demasiada, tenía que explotar por algún lado, liberarse de alguna forma tanta energía contenida… Y ocurrió que volviendo de una gira, al llegar al aeropuerto, comenzamos a discutir por quien se iba en el asiento delantero de la van. La pelea fue subiendo de tono y de pronto estábamos en los golpes. No recuerdo exactamente en que momento aparecieron los pacos y nos detuvieron por desorden en la vía pública. Nos revisaron y encontraron droga, obvio, siempre andábamos cargados. La prensa se enteró de inmediato y en los días posteriores cada uno de nosotros trató de salvarse como pudo. Nos culpábamos unos a otros. Dábamos entrevistas por separado intentando limpiar nuestros nombres. De mí, algunos dijeron que era cocainómano (yo sólo consumo LCD) y que ese día era yo el que andaba con muchos gramos encima. Yo me defendí. Hablé sobre kilos de mariguana que mis compañeros se traían en las maletas cada vez que íbamos a tocar al norte. Alguien, no recuerdo cual de nosotros, deslizó por ahí el rumor de que más de la mitad de la banda era gay, imagínate. La última vez que nos vimos fue en el tribunal, el día de la formalización de cargos. No nos saludamos. Yo creo que andábamos todos igual de drogados… qué quieres que te diga… la droga es lo peor.”
Sin Palabras.
“Para nosotros la música siempre fue lo más importante. Nos juntábamos, componíamos, tocábamos y de verdad que era mágico. Como un estado superior en que cada uno aportaba y se desprendía de su ego para que el otro se sintiera a sus anchas. Una hermandad. Algo que yo creo que se encuentra pocas veces en la vida… Nunca nos importó cuantos discos se vendían (¿se vendió alguno?) o cuanta gente iba a nuestros conciertos (nunca más de 20), lo vital para nosotros era lograr conectarnos, “crear el momento”, generar ese sonido sincero, único, irrepetible. Y es verdad que en las únicas dos críticas que se hicieron sobre nosotros nos destrozaron, pero qué tanto, hacíamos música para sentirnos plenos, para ser felices. Y lo éramos. Así que sinceramente no podría explicar que fue exactamente lo que nos ocurrió, pero una mañana nos juntamos a ensayar tal como siempre lo hacíamos, tres veces por semana, y antes de conectar los instrumentos hubo un silencio muy largo, nos miramos, alguien encendió un cigarro y nadie tuvo que decir nada más… fue como una metáfora colectiva: la magia se había esfumado.”
La Fórmula.
“Mira, la verdad es que las canciones siempre las compuse yo; letras, melodías y estructura. En todo momento eso estuvo re-claro: yo cantaba, yo componía y el resto a su instrumento. Así funcionamos durante casi 10 años y las cosas resultaron. ¿Por qué venir a hacer cambios ahora? Para qué, me pregunto yo. ¿Para satisfacer el ego caprichoso de mis compañeros? ¿Para probar? No, no, no. Este no es un laboratorio ni un taller creativo de desarrollo personal. Esta es una banda, una empresa, un negocio. Y si hasta ahora la fórmula ha dado resultados, la fórmula se mantiene. Punto. Además, cómo quieren que cante, que in-ter-pre-te canciones que me resultan completamente ajenas. Yo compongo desde la médula, desde la carne y las entrañas y eso no es replicable. Aunque ellos digan lo contrario. No, no, no. Yo tengo algunas certezas y una de ellas es que soy un artista, no simplemente un músico o un intérprete, un ARTISTA. Así, con mayúscula. Y si para el resto eso es un detalle, se pueden ir a la cresta que yo continúo solo. Una pena. Habrá que conversar cómo lo hacemos con los compromisos y las contrataciones que quedan para este año, pero yo de esta posición no me muevo ni un centímetro. Lo siento. Así es la vida. El hombre tiene que hacer lo que el hombre tiene que hacer. Y si en el camino quedan heridos, bueno, es parte de la transa, del negocio. Como ya te dije: la formula ha dado resultado y yo no estoy dispuesto a cambiarla.”
Eso sería.
“Sólo queremos decir que nos llevamos un gran recuerdo de todos estos años juntos. Nos admiramos, nos respetamos y nos deseamos unos a otros todo el éxito del mundo en los proyectos que cada uno emprenda. Eso sería. No hay más comentarios. Gracias.”





















September 7th, 2010 on 12:51 am
Ahhh, las bandas!!! Se olvidan rapidamente de lo que los unió. Vivido en carne propia, todos tirando para su lado y al final algunos tratando de adueñarse del fruto de un trabajo grupal. Días oscuros aquellos, pero se saca lo mejor y pones más cuidado en el próximo proyecto. A veces lo que importan son las personas, rodearse de un puñado de buenos y agradables músicos y…pasarlo bien.
September 22nd, 2010 on 2:37 am
que patético!! (todo lo que ellos dicen)