Bitlove - unión de plataformas artísticas » relato https://www.bitlove.cl/portal Bitlove entrega nuevos artistas, contenidos y descargas a través de sus distintas plataformas. Mon, 16 Apr 2012 16:16:41 +0000 en hourly 1 http://wordpress.org/?v= Biografía breve sobre un músico highlander (Parte 3) https://www.bitlove.cl/portal/2010/12/biografia-breve-sobre-un-musico-highlander-parte-3/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/12/biografia-breve-sobre-un-musico-highlander-parte-3/#comments Mon, 06 Dec 2010 13:23:02 +0000 Cristián Valdivia https://www.bitlove.cl/portal/?p=2208 Sigue leyendo este artículo!
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Tercera parte y final de un relato que cruza parte importante de la historia musical chilena mientras sigue la huella de un músico inventado, inexistente, que es uno y a la vez muchos de los artistas que nos ha tocado alguna vez escuchar

Lee aqui la segunda parte

Aunque a fines del año `88 Los Caídos en Desgracia se disponían a grabar su primer disco financiado enteramente por un sello multinacional, XP estaba lejos de disfrutar esa especie de torcida de mano que finalmente le hacían al sistema.  El cáncer de Paloma había recrudecido y ambos, ella y XP al presentir que la batalla ya estaba perdida, intentaban pasar la mayor parte de tiempo juntos. Veían antiguas fotos, escuchaban música de distintas épocas que habían ido coleccionando en una enorme cantidad de casetes y se alucinaban leyendo sobre el Compact Disc, un nuevo soporte tecnológico que prometía revolucionar próximamente el mercado

- ¿Pero cómo es eso de que los discos no se van a gastar aunque uno los toque muchas veces? – preguntó Paloma.

- Es lo que intentan explicar aquí ¿ves? “la transmisión de datos no es analógica, es decir no hay contacto físico entre el soporte que contiene la música y el lector que la reproduce.”

PASAJERO EN TRANCE (1989 a 1999)

Paloma falleció en Marzo de 1989 y esa misma semana XP declinó continuar en el programa sabatino que por más de 6 años le había permitido costear la lucha de su mujer en contra del cáncer. El productor general del misceláneo, sentado en su oficina con vista al Cerro San Cristóbal, le entregó el último cheque que le correspondía, le deseó suerte en sus nuevos proyectos y lo despidió amablemente prometiendo que le enviaría a la brevedad una cinta VHS con sus apariciones más memorable, cosa que nunca hizo.

Sólo un par de meses después XP también renunciaba a Los Caídos en Desgracia. No se sentía capaz de continuar en un proyecto que le recordaba permanentemente a Paloma y además algo lo hacía intuir que venían nuevos tiempos, tiempos en los que ya no sería necesario continuar situado fuera del sistema como forma de validar lo que uno tuviera que decir…

Las radios por esos días incluían nuevamente música chilena en su programación, principalmente bandas jóvenes ligadas al pop que, dicho sea de paso, comenzaba a reproducirse cual enfermedad contagiosa por la escena nacional. Rápidamente XP encontró un lugar en este nuevo orden y justo unos días después del histórico triunfo del No en el Plebiscito, entró al estudio junto al resto de su nueva banda, “La Hiel”, a grabar un primer disco. Editaron sólo 500 copias de este material y comenzaron a promocionarse en distintos locales, festivales, colegios y universidades.

En 1992, ya en plena democracia, La Hiel tuvo la oportunidad de grabar un segundo larga duración que fue respaldado por una enorme campaña de marketing. Esta incluyó una asesoría en el look a cada integrante, videos promocionales filmados directamente en cine y un pequeño arreglo cosmético al nombre del grupo: se eliminó la H inicial y la i latina fue reemplazada por una Y griega.

Rebautizados como “La Yel” tuvieron un gran lanzamiento, nunca antes visto en Chile y acto seguido se lanzaron a tocar por cada uno de los escenarios del norte, centro y sur del país. Durante los dos años siguientes vendieron una cantidad de discos suficientes como para que el sello discográfico les renovara el contrato por varios años más y los calificara como artistas prioritarios de la compañía. El `95 un nuevo disco y varias giras a países vecinos. `96 un Ep con 4 canciones y la posibilidad de pasar una temporada larga en México haciendo promoción… Era increíble, pensaba XP mientras el avión aterrizaba en el DF, como habían cambiado las cosas desde la última vez que aterrizara en esa ciudad, veintitantos años atrás. El mercado era otro, la ciudad era otra, el mundo era otro. En Chile las disqueras invertían en artistas nacionales, los mandaban a grabar a Europa, les permitían elegir directores consagrados para hacer sus videos. Había dinero circulando, abundancia, despilfarro incluso. Las radios recibían incentivos por promocionar bandas que recién grababan su primer disco (que para muchas fue el único) y la gente se empezaba a acostumbrar a consumir música chilena.

1997 y 1998 se pasaron literalmente volando. Aeropuerto-avión-hotel-entrevistas-concierto-nuevamente avión y así. Llovían los contratos para promocionar bebidas, papas fritas, cereales, para abrir o cerrar festivales, grabar dúos con artistas mundialmente conocidos, etc. Las fanáticas los esperaban escondidas en los closet de las piezas de hotel, les lanzaban al escenario peluches, calzones y hasta  eran capaces de arrancarse trozos de cabello cada vez que los veían aparecer.  A principios del `99 la banda decidió radicarse definitivamente en EEUU y fue entonces que XP sintió que ya era suficiente. Realizó la última gira junto a sus compañeros por varias ciudades del país del norte y volvió a Chile para intentar vivir en el más apacible de los anonimatos.

Arrendó una pequeña casa en los faldeos cordilleranos de Santiago, donde instaló un pequeño estudio de grabación con la última tecnología digital y se enclaustró por lo que él pensó serían sólo algunos meses.

LARGO VIAJE  (2000 al 2005)

La llegada del nuevo siglo le sirvió a XP para dar vuelta la página, olvidar lo aprendido y comenzar desde cero. La infinidad de software  instalados en su computador, más algunos controladores externos y otros tantos juguetitos electrónicos le abrieron en pocas semanas infinitas posibilidades de creación.  Grabó, mezclo, intervino, cortó y pego audios hasta límites que jamás imaginó. Transformó su respiración en ritmos esponjosos y sincopados, deformó el zumbido de la juguera hasta convertirlo en un susurro. Repitió 3454 veces el crujido de la puerta, al tiempo que lo filtró y le cortó las frecuencias medias. Mezcló la locución invertida de un poema de Neruda sobre otro de Huidobro. Agrego ecos de reverberaciones infinitas al sonido de la lluvia y también vio mucha televisión extranjera. Salió muy poco de su casa.

En febrero de 2001, prácticamente un año después de haber comenzado, el primer disco completamente auto producido por XP,  estaba listo. Lo escuchó un par de veces de principio a fin, abrió una botella de vino y se dispuso a brindar por tan noble tarea cumplida. Estaba en eso, cuando notó que la pantalla de su computador parpadeaba al tiempo que un zumbido muy agudo, casi imperceptible, salía desde los parlantes en forma alternada. Uno primero, el otro después, como un espejo que fue reflejando cada vez con mayor velocidad el sonido hasta que éste se transformó en un haz de luz que duró una fracción de segundos y luego todo se fue a negro. Silencio absoluto.

- ¿Cada cuanto tiempo apagaba usted su equipo? – preguntó el técnico intrigado.

- ¿Apagar? ¿Cómo apagar…?

El computador de XP, después de pasar más de un año encendido, terminó sus días como chatarra en el fondo de la bodega del quinto servicio técnico al cual fue llevado. Del disco duro no fue posible salvar más que ciertos trozos de información con los que XP no pudo rearmar ni el 5% de su ahora extinto primer álbum. La tarde del 16 de febrero se puso pijama, se acostó y permaneció en cama hasta mediados de agosto. Durante esos 6 meses durmió mucho, se comió las uñas, vio televisión y fue secretando su rabia en dosis discretas que lentamente lo fueron sanando.

Lo primero que hizo XP al levantarse, además de tomar una larga ducha, limpiar la casa y guardar la televisión en un closet, fue salir a comprar un nuevo computador más 12 discos duros externos en los que, una vez iniciada la (re)composición de su desaparecido primer álbum, fue respaldando sistemáticamente los avances que día a día iba realizando… Y aunque la lógica nos indica que la tarea de reconstrucción creativa debería haber tomado alrededor de un año, esto no fue así. Se entretuvo XP con nuevos software, actualizaciones de los anteriores y las últimas aplicaciones que semana a semana iban llegando hasta su ordenador vía internet. A través de páginas especializadas conoció a otros cibernautas obsesionados como él con el sonido digital y con ellos compartió desde información sobre psicoacústica hasta las últimas novedades en los catálogos de música islandesa, alemana y japonesa, entre otras. Alucinado con la posibilidad de descargar tanta música a distancia, almacenó  gigas y gigas de sobrepeso que lo obligaron a comprar otros tantos discos duros. Escuchó, analizó, aprendió de estilos y sub estilos, se dejó influir y se permeo en infinitas audiciones reflexivas, recomenzando y redefiniendo cientos de veces su ruta creativa hasta que en abril de 2003, fecha que coincide con la aparición de la primera tienda de música online, cayó en la cuenta de que aún no era capaz de resolver ni la primera canción del disco que alguna vez estuvo terminado. Pidió entonces ayuda a sus amigos cibernautas quienes lo linkearon a decenas de páginas sobre sicología, creatividad, ayuno, cantos chamánicos, electrónica y trascendencia, pero nada logró devolverlo a su centro. Continuó así, perdido entre las millones de URL por otros dos años completos y de pronto, notó que necesitaba anteojos.

Un par de días después, cuando aún no terminaba de acostumbrarse al par de cristales de policarbonato que el oculista le había recetado, XP rescató desde el closet el televisor que algunos años atrás había guardado y al encenderlo hizo un descubrimiento que lo finalmente le devolvió todo el sentido a su trabajo creativo: una mujer de mediana edad, figura no muy agraciada pero sí sonrisa amable, era candidata a presidente de la república y tenía grandes posibilidades de ser elegida

HOMBRE SOLO CAMINANDO

“El sueño de Paloma” estuvo terminado en pocas semanas. Una mezcla de folclore, electrónica y experimentación que dejó a varios de los que tuvieron la oportunidad de escucharlo con la boca abierta. Había en el disco una sensibilidad de cantautor de vieja guardia, pero remozada, reinventada entre beats y loops de notable artesanía que acompañaban guitarras acústicas simples pero muy evocadoras. Todo un aporte, escribirían algunos críticos, un disco imperdible,  dirían otros.

Imposibilitado de editar su obra a través de grandes sellos, prácticamente desparecidos a principios de 2006, XP optó por la autoedición y la posterior distribución a través de algunas tiendas online, una cadena de supermercados y algunos kioscos.  Se vendieron 1300 copias al tiempo que dos sellos europeos licenciaron la distribución en pequeñas cantidades para países como Francia, España  y Holanda.

A mediados del 2006, con una flamante presidenta ya en pleno ejercicio de su cargo, XP inició presentaciones en pequeños bares y algunas salas de concierto de Santiago, Valparaíso y Concepción. Acompañado de su guitarra y un computador fue rápidamente conquistando nuevos públicos que iban cayendo rendidos ante la novedad de su propuesta sonora y la honestidad de sus letras.

El segundo disco apareció a comienzos de 2007 en un formato que a muchos les pareció un suicidio comercial: sin pagar un peso, y con sólo un clic desde la página oficial de XP, era posible descargar las 12 canciones más el arte del disco y un pequeño documental sobre el proceso de grabación. En un par de semanas más de 15 mil personas ya habían bajado el disco y a un mes de los primeros cuatro conciertos de lanzamiento, las entradas se habían agotado.

En Mayo XP partió de gira por algunos países europeos. Volvió en agosto, dio otros tantos conciertos y en octubre se puso a trabajar en un tercer disco que apareció en Abril de 2008. Con excelentes críticas y un público cada vez más incondicional, XP decidió que ya era suficiente: vendió su pequeño estudio, devolvió la casa que lo había alojado por más de 8 años y no sin antes pasar por el Cementerio General a despedirse de Paloma, tomó un avión con rumbo desconocido.

Algunas semanas después su página oficial fue bajada de la web.

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Biografía breve sobre un músico highlander (Parte 2) https://www.bitlove.cl/portal/2010/11/biografia-breve-sobre-un-musico-highlander-parte-2/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/11/biografia-breve-sobre-un-musico-highlander-parte-2/#comments Thu, 18 Nov 2010 11:22:34 +0000 Cristián Valdivia https://www.bitlove.cl/portal/?p=2065 Sigue leyendo este artículo!
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Segunda parte de un relato que cruza parte de la historia musical chilena mientras sigue la huella de un músico inventado, inexistente, que es uno y a la vez muchos de los artistas que alguna vez nos ha tocado escuchar.-

Lee aquí la primera parte

EL EXILIO (1973 a 1982)

Sólo 3 días después del golpe militar, Paloma y XP salían raudos de Chile en un vuelo hacia Méjico. No hubo tiempo para despedidas ni nada parecido, apenas alcanzaron a armar una maleta pequeña, dos o tres discos, un par de fotografías y una sensación de entender poco y nada de lo que estaba ocurriendo.

El viaje, la llegada a Méjico a casa de los familiares de unos amigos y el posterior viaje a Alemania, luego de algunas semanas de estadía en el DF, le sirvieron a XP para recobrar en parte la cordura y olvidarse por completo del título de su disco tributo a Paloma. Simplemente dejó de pensar en ello y se concentró en la urgencia de sobrevivir en una ciudad extraña, lejana y bastante exótica si la comparaban con el Santiago de Chile que definitivamente quedaba atrás.

Al igual que otros exiliados que llegaron a la RDA, Paloma y XP se instalaron en Potsdam, ciudad cercana a Berlín que los acogió amablemente en un pequeño departamento de la calle Koroljowstrasse, en el barrio de Am Stern.  A los pocos días de haber llegado y mientras Paloma hacía intentos desesperados por aprender a pronunciar correctamente el nombre de su calle, XP descubrió que en los departamentos vecinos se habían instalado dos familias de compatriotas que tenían entre sus integrantes a tres talentosos músicos aficionados.

Pepe, Roberto y Camilo entablaron rápida amistad con XP y al cabo de un par de meses, luego de realizadas las gestiones necesarias para formalizar algunos permisos, comenzaron a presentarse en un pequeño local al que regularmente concurrían también otros chilenos. La combinación instrumental de charango, guitarra, voces y zampoña rápidamente dio que hablar y fueron llegando, noche a noche, nuevos y entusiastas auditores que a pesar de no entender ni jota lo que decían las canciones, pero embrujados acaso por los ritmos sincopados, la potencia de las cuerdas o el sonido indescriptible de esos tubitos de caña unidos por cordelitos de colores, aplaudían a rabiar al final de cada show. Chilenos, chilenos, chilenos les gritaban mientras levantaban todos juntos, en coordinado movimiento, sus vasos hacia el alto cielo.

Sólo año y medio después de esas primeras presentaciones, a mediados de 1975 para ser precisos, XP, Pepe, Roberto y Camilo partieron de gira por Alemania auspiciados por una importante universidad. Paloma se quedó en Potsdam, intentando aprender el alemán y cuidando a Chile, un gato recogido meses antes y del cual no se separaba ni a sol ni a sombra. Chile comía, dormía y estudiaba junto a Paloma. Chile la esperaba junto a la puerta cuando ella salía de compras a la feria. Chile la confortaba en los momentos de soledad. Chile le hablaba sin palabras y se le acurrucaba en los pies. Chile decía miau y Paloma por un instante volvía a estar en Chile. Era extraño.

A la primera gira por Alemania la siguió una segunda, una tercera, una cuarta y así: comenzaron a recorrer Europa con la bandera chilena al tope, la chapa de exiliados pegada en la frente y el discurso siempre encendido de la izquierda revolucionaria, cuyo sueño truncado por el dictador de anteojos oscuros aún tenía espacio y vida en el arte y la música; ¡compañeros! ¡puño en alto! la esperanza permanece en nuestros corazones, etc, etc, etc… Y aunque no siempre el auditorio hablaba o entendía el español, al parecer eso no revestía mayor importancia pues la popularidad y el reconocimiento seguían aumentando. Discos. Entrevistas en algunas revistas especializadas. Incluso un documental realizado por estudiantes alemanes que los siguieron por más de un año, daban cuenta de un fenómeno que ni XP ni sus compañeros podían explicarse muy bien.  Les llegaban invitaciones de partidos políticos, instituciones no gubernamentales, asociaciones de exiliados y siempre eran recibidos como verdaderos héroes, como si en algún momento, por arte de magia, el campo de batalla se hubiera trasladado desde las lejanas calles de Santiago de Chile a los escenarios del destierro europeo.

A fines de 1979 se le permitió regresar al país a varios exiliados y entre esos nombres aparecieron los de Paloma y XP. Una situación bastante curiosa y que sin duda debía ser producto de algún error administrativo o algo por el estilo, pensaron ambos al tiempo que descorchaban una botella de champaña. Paloma hizo maletas, lloró un par de días antes de entregar al gato Chile a sus vecinos y estuvo lista. No así XP.

- Primero debo cumplir los compromisos que tengo. Pepe, Roberto y Camilo cuentan conmigo.

- Te voy a estar esperando entonces… hay mucho que hacer allá.

Pero en el fondo Paloma sabía que no lo volvería a ver en mucho tiempo. Era duro decirlo, pensarlo al menos, pero el exilio se había convertido en buen negocio para Xp.

Paloma volvió a Chile y XP continuo viajando a punta de trotes nortinos, valses peruanos, cuecas y otros ritmos sincopados. A mediados de 1983 Paloma enfermó gravemente de cáncer y XP decidió que era el momento de regresar. Habló con sus compañeros, vendió alguno de sus instrumentos y se despidió en un íntimo y emotivo concierto que por cierto fue documentado para una cadena de televisión Francesa.

DOBLE VIDA (1983 a 1988)

Al llegar a Chile XP se encontró con un panorama bastante desolador: calles desiertas después de las 10 de la noche, locales cerrados, radios y canales de televisión difundiendo sólo música extranjera y cero, cero interés por parte de los sellos discográficos por editar artistas nacionales.

Paloma lo recibió en un pequeño departamento de la calle Providencia, tercer piso. La enfermedad se la estaba devorando por completo, estaba pálida, muy delgada y con mínimos recursos económicos para costear un tratamiento.  XP comenzó de inmediato a buscar formas de generar dinero. Acudió a antiguos amigos. Visitó lugares que ya no existían. Aplanó las calles, pero nada, nadie. Estaba XP a punto de perder la esperanza cuando una mañana de noviembre recibió la llamada del antiguo manager y productor de Peter de Twist, quien  se había enterado por terceros de su arribo a Chile y le proponía lo siguiente:

Existía en televisión un programa que se transmitía todos los sábados y que por su duración, casi ocho horas al aire ininterrumpidas, necesitaba constantemente cantantes que estuvieran dispuestos a revivir viejos éxitos y que, y esto era fundamental, se prestaran para las constantes bromas y tandeos del animador. Se pagaba por actuación, había que entregar boleta de honorarios y si todo iba bien era posible ser invitado al programa nocturno que el mismo animador tenía después de las noticias.

No había que pensarlo dos veces. XP aceptó de inmediato y a la semana siguiente Peter de Twist ya estaba en televisión, en un pequeño segmento sobre la Nueva Ola que se transmitía alrededor de las 5 de la tarde. Obviamente una de las primeras cosas que el animador hizo fue bromear y reírse a propósito del nombre de Peter, iniciando así una rutina que se repetiría exacta sábado tras sábado durante los años venideros.

-  ¿Y Baila Twist usted? Haber, baile. Qué dice el públicooooo.

Con el dinero que XP comenzó a recibir, Paloma reanudó su tratamiento y por un tiempo pareció estar mejor. Retomaron contacto con algunos antiguos amigos que volvían por esos días al país y fue justamente uno de ellos, quien le comentó a XP que había un grupo de músicos jóvenes que buscaban con desesperación a un bajista para presentarse en pocas semanas en un evento denominado Bienal Underground, organizada por un también joven director de teatro.  A XP le pareció una idea atractiva, se consiguió un bajo y partió a ensayar con la secreta esperanza de que nadie lo fuera a relacionar con el payaso-cantante-del-recuerdo que cada semana debía representar en televisión. Y así fue. Lo recibieron con cervezas y grandes abrazos, le enseñaron las canciones que no representaban mayor dificultad pues se movían siempre entre los mismos 3 acordes y le explicaron que sus verdaderas motivaciones, más allá de la música, era representar la rabia y la impotencia que junto a sus pares experimentaban por esos años.

Punk furioso y sin concesiones. Un despliegue de energía impresionante que de alguna forma le fue devolviendo la dignidad a XP. También a Paloma quien a los pocos días apareció en uno de los ensayos con un par de impresionantes bototos de cuero y un enorme lienzo con el nombre de la banda pintado a mano. “Los Caídos en Desgracia” debutaron tal como estaba presupuestado en un Trolley  (así se llamaba el local) atestado gente. La Bienal Underground no sólo congregaba artistas de todas las disciplinas, también habían ahí jóvenes pandilleros, minorías sexuales y hasta futuros dirigentes políticos, todos dispuestos a celebrar y a protestar en “mitad de la noche más larga”, tal cómo podía leerse en uno de los muro del local.

Después de una exitosa primera presentación, las siguientes mantuvieron la tónica de energía y desenfreno y poco a poco la banda se fue convirtiendo en el ícono de la resistencia musical de esos años. Realizaron grabaciones caseras que corrieron de mano en mano, imprimieron posters que fueron llenando las calles y se mantuvieron siempre firmes en su propuesta, a pesar de las dificultades y la represión. XP continuó apareciendo semana a semana en televisión, enfundado en su traje de colores chillones y luciendo un  par de anteojos oscuros que lo ayudaron hasta el final a disfrazar su doble militancia de la que probablemente muchos se dieron cuenta, muchos que prefirieron no decir nada.

Lee aquí la tercera parte

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Biografía breve sobre un músico highlander (Parte 1) https://www.bitlove.cl/portal/2010/11/biografia-breve-sobre-un-musico-highlander-parte-1/ https://www.bitlove.cl/portal/2010/11/biografia-breve-sobre-un-musico-highlander-parte-1/#comments Wed, 10 Nov 2010 23:37:34 +0000 Cristián Valdivia https://www.bitlove.cl/portal/?p=2025 Sigue leyendo este artículo!
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Dividido en tres, el siguiente relato cruza parte de la historia musical chilena mientras sigue la huella de un músico inventado, inexistente, que es uno y a la vez muchos de los artistas que alguna vez nos ha tocado escuchar.

La historia de XP se inicia en el momento mismo en que el Big Band le da el puntapié inicial a la vida en nuestro universo, varios años atrás por cierto. Comprenderán por tanto que resulta imposible consignar aquí su biografía completa, sería un poco largo, tedioso incluso. Conformémonos entonces con saber que el caballero fue desde siempre un músico de oficio (compositor, cantante, instrumentista múltiple) que atravesó nuestra historia intentando ganarse la vida como tal y que por razones azarosas, que no vale la pena detenerse a explicar, arribó a nuestro país a comienzos del año 1964.

LA IMPORTANCIA DE NO LLAMARSE “XP” (1964 a 1967)

Sólo algunas semanas después de haber llegado, y con las maletas aún sin desarmar, XP fue contactado por un conocido disyokey de Radio Minería, quien además  las oficiaba de productor musical en un importante sello discográfico.  Fue probablemente la apariencia de XP, que encajaba perfectamente en los cánones aspiracionales del ídolo tipo de esos años, lo que impulsó al productor en cuestión a ofrecerle de inmediato un contrato disquero y una ascendente carrera en el mercado musical chileno.

- Me firma ahí sobre la línea punteada y nos  ponemos a trabajar.  

- ¿Dónde? ¿Ahí? 

- Sí, ahí mismo…

 Y en menos de lo que canta un gallo comenzó el meteórico asenso a la fama de XP.

Lo primero fue buscarle un nombre que estuviera a la altura de las necesidades del mercado. XP propuso Excelsior Philleas, pero el distinguido señor productor le hizo ver que aunque el apelativo sonaba sin duda alguna bastante anglosajón, era un tanto complicado de pronunciar y por tanto podía ser difícil de recordar para la fanaticada. Finalmente y después de otras varias ideas fallidas, XP fue rebautizado como “Peter de Twist”. Tal cual, con “de” y no  “the”.

Lo siguiente fue encontrar, en  el repertorio popular estadounidense, alguna canción ya dada de baja por la industria y cuya melodía permitiera una adaptación de la letra al español.  Se escogió  una antigua canción tradicional del sur norteamericano, se le aceleró un poco el pulso, se acortó su duración para que encajara en el formato radial y se le reescribió la siguiente letra: “Verano fue un verano, en que te conocí/ amor de chocolate tuviste para mí/ que rico y delicioso,  por ti me derretí/ verano fue un verano, en que te conocí…”

“Amor de Chocolate” se encumbró rápidamente a los primeros lugares de popularidad. Se editó un disco 45 que traía por un lado la versión que sonaba en las radios y por el otro la misma canción pero sólo acompañada de guitarra (sin duda el antecedente más directo de lo que hoy conocemos como unplugged).  Peter de Twist se presentó en cuanto liceo, gimnasio, teatro y espectáculo radial estuviera disponible, siempre generando histeria y descontrol entre las calcetineras que no dejaban de jurarle amor eterno mientras le lanzaban todo tipo de prendas íntimas. El pasó siguiente fue aparecer en varias revistas del corazón teniendo fugaces noviazgos con otras estrellas, los cuales posteriormente Peter debía negar con una amplia sonrisa y utilizando siempre la misma frase: “mi corazón sólo le pertenece a mis fans, gracias, muchas gracias”. Al cabo de un par de años comenzaron las fotonovelas, giras por provincia junto a otros artistas de características similares y así… A poco andar Peter de Twist era toda una celebridad en el medio nacional.

Pero en el camino, poco a poco, una enorme insatisfacción comenzó a apoderarse de XP (no de Peter por cierto). Sensación que no hizo otra cosa que acrecentarse con el paso de los años, los disco de platino y las portadas de revistas del corazón.  Odiaba su nombre artístico, detestaba a su productor –que dicho sea de paso se llevaba parte importante de las ganancias- y por sobretodo no se sentía capaz de entonar ni una sola vez más la maldita canción que lo había llevado hasta la cima…  En este complejo trance vital se encontraba cuando una tarde, mientras visitaba una colorida feria artesanal se encontró de frente con Paloma Núñez, emancipada estudiante de sociología de la cual se enamoró perdidamente a primera vista y que en menos de dos semanas se convirtió en su polola. O compañera, que era según Paloma la forma correcta y justa de nombrar al ser amado, al alma gemela, a la mujer o al hombre trabajador que recorre junto a nosotros las avenidas de tantas y tantas ciudades en que la miseria de todo un pueblo etc, etc, etc…

PALOMA ¿PALOMITAY? (1968 a 1973).

A los pocos meses de relación, XP y Paloma se fueron a vivir juntos a una pequeña parcela en las afueras de Santiago. XP aprovechó el cambio de domicilio para abandonar definitivamente su carrera de ídolo quinceañero, terminó el contrato con su productor, guardó en una maleta las chaquetas de colores chillones que usaba para sus shows y sepultó definitivamente a Peter de Twist.

Junto a Paloma, comenzaron a frecuentar con bastante regularidad un local llamado La Peña de los Parra. Vieja casona  ubicada en le céntrica calle Merced y en la que XP tuvo la oportunidad de escuchar por primera vez a un tal Patricio Manns, quien a decir de muchos había logrado lo imposible, tres años antes, cuando su canción “Arriba en la Cordillera” se empinara a los primeros lugares del ranking radial desplazando incluso a los plastificados y empalagosos ídolos de la Nueva Ola.

En la Peña de los Parra actuaba también un hombre de mediana edad llamado Víctor Jara. Fue éste cantautor y sus canciones, la pasión que transmitía, lo que hizo germinar en XP la semilla de la sensibilidad social y el arte comprometido.  Cambió su vieja guitarra Stratocaster por un guitarrón de palo, afinó su pluma y se puso de cabeza a componer; siempre en las tardes, después de las cinco, mientras Paloma estudiaba y preparaba sus exámenes.

La celebración del primer año de relación con Paloma marcó un doble hito en la vida de XP. Festejaron esa noche junto a los amigos (léase compañeros) en la casona de Merced y luego de varios jarros vasos de vino navegado, y sin saber muy bien cómo, XP se encontró cantando sobre el escenario algunas de sus primeras canciones… Fue un exitazo (habría dicho su antiguo productor), la gente quedó encantada, lo aplaudieron a rabiar y de inmediato fue invitado a participar como artista estable del local.

A los pocos meses XP grababa su primer disco al alero de la DICAP, sello discográfico creado por las juventudes comunistas y que tenía como objetivo difundir la música que por su contenido político o ideológico no era tomada en cuenta por los sellos multinacionales.

Fueron años intensos para XP. Encuentros de cantautores, colaboraciones con otros artistas, meetings políticos, festivales universitarios (memorables como aquel organizado por la Universidad de Chile en 1969, donde Víctor Jara resultó ganador indiscutido con la canción Plegaria para un Labrador), incluso una gira por varios países latinoamericanos junto a otros destacados músicos. Paloma por su parte congeló su carrera de sociología para dedicarse en cuerpo y alma a apoyar la candidatura presidencial de Salvador Allende y fue quizás esta decisión la que generó en XP una admiración tan profunda por su compañera, que quiso dedicarle no sólo una canción, sino un disco completo. Pensó en titularlo Paloma, pero le pareció un poco evidente y muy común. Paloma mía fue otra posibilidad que también se esfumó pues le resultaba algo incoherente hablar de bienes y propiedades privadas en aquellos convulsionados tiempos. Una mañana de Julio creyó encontrar el nombre perfecto, incluso fue feliz por algunos minutos, pero recordó que el compañero Víctor ya tenía una canción en la que repetía varias veces la palabra Palomitay. Cresta, se dijo a si mismo. Y continúo buscando, incansable.  Ay Paloma sonaba bien, pero tenía un dejo de  queja y malestar que claramente él no quería transmitir. ¿Y si jugaba y daba vueltas  la sílabas? ¿Almapo? ¿Polama? Era interesante lo que ocurría. ¿Malopa? ¿Lamapo?  Casi parecía otro idioma, una lengua inventada especialmente para ella, su musa, su compañera de mil batallas. ¿Paolma quizás?

Entretanto Salvador Allende fue elegido presidente, asumió el poder y comenzó a gobernar en un ambiente álgido de protestas y enfrentamientos. El espectro  político y social se fue radicalizando hasta límites insospechados  y aunque muchos amigos y conocidos de XP le comentaban que la cosa se veía complicada y había que estar atento, él seguía en lo suyo, totalmente obsesionado con encontrar el título adecuado: ¿Malopay? ¿Pamolay?

El 11 de septiembre de 1973 sorprendió a XP encerrado en su pequeño estudio  con miles y miles de hojas y apuntes repartidos por la habitación. Escuchó el histórico discurso de Allende sólo por partes y mientras el país completo se venía abajo, su cabeza continuó haciendo listas infinitas de títulos posibles, probables, todos potenciales pero ninguno a la altura de sus expectativas que a esas alturas volaban más allá de lo que él mismo jamás hubiera imaginado…

Lee aquí la segunda parte

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