
Después de casi diez años de trabajar como productor y beatmaker, Talo Bravo se lanza en su primera aventura como solista: “Tielbi – En el laboratorio” es un disco que recoge elementos del hip-hop y el soul, pero que definitivamente se abre hacia otras sonoridades. Una propuesta instrumental que, según su creador, resultó luego haber “imaginado cómo podría sonar la música más allá de las nubes”.
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“Me comencé a interesar por la música a los catorce años. Lo primero que escuché y que captó mi interés fue Grand Funk y Emerson Lake and Palmer, los sintetizadores y ese lado medio experimental me llamaban mucho la atención. Mi aproximación al rap fue con los amigos del colegio, primero rayando y dibujando en cuadernos hasta que finalmente me sentí muy atraído por las líricas, el cómo se ejecutaban sobre un instrumental loopeado de bombo y caja.”
¿Y rapeabas en esa época?
Sí, mucho. Junto a mis amigos nos encantaba rapear y mezclar el canto soul sobre pistas creadas; pero al pasar los años aprendí y ejercí más la parte de producción hasta convertirme en un beatmaker.
Pasó harto tiempo antes de que te decidieras a armar un disco solista ¿Por qué?
La verdad es que desde mis inicios siempre estuve creando cosas en conjunto, tenía esa necesidad de trabajar en equipo y fue gracias a esto que me di a conocer con DDK y Funky Frescos; fueron muchos años que me sirvieron para ir madurando la idea de lo que quería en un disco solista. Hace unos 5 años atrás hice el primer intento, el proyecto se llamaba “Rapman”, y aunque alcancé a grabar cuatro temas con invitados me di cuenta que lo que estaba saliendo no me llenaba para nada, así que decidí esperarme un tiempito más.
… Hasta ahora…
Claro, finalmente y después de constantes evoluciones decidí lanzarme con un nuevo nombre y otro concepto totalmente renovado: “En el laboratorio”.
Hablemos de tu disco ¿cómo fue el proceso de grabación?
Desde el principio de la elaboración tenía muy claro que quería hacer un disco categóricamente instrumental, hip-hop y experimental. Tenía la necesidad de decir cosas, de hacer sentir cosas a la gente pero sólo a través de la música. El proceso fue muy entretenido y me tomó en total un año y ocho meses. Trabajé de manera muy organizada: ocho meses haciendo maquetas y madurando de a poco los sonidos que estaban presentes en cada tema y que finalmente quedarían titulares. Luego, en “El Yeti producciones” registramos los instrumentos junto a Iván Jara (Guitarra), Nico Errázuriz (Teclado – Talkbox), también algunos sintetizadores con Patricio Adonai , las rimas de Zrszeres y por último los scratches con Dj Veilside y Dj Dzol. Ya con todo el material grabado me dediqué a editar y limpiar, para finalmente junto a al señor Adonai, mezclar y masterizar.
¿Podrías definir estilísticamente la música que hay en el disco?
Como te decía antes, si tuviera que definir mi música sería un nombre con dos apellidos, o sea, “instrumental, hip-hop-experimental”, aunque para muchos el término “experimental” también podría reemplazarse por “electrónico”. Lo instrumental se concretó gracias al aporte de mis amigos músicos, los bombos y cajas secuenciadas dieron vida a la columna hip-hop y por último lo experimental, que apareció gracias a las licencias que me permití al imaginarme como podría sonar la música más allá de las nubes.
Pero en el disco también hay líricas…
Claro, es parte del 10% que quise estampar con letra. Tenía pendiente invitar a mi amigo Zrszeres (Mc) a participar si o si en el disco, específicamente en el track 9, “La fórmula perfecta”; le mandé la música por mail y quedó de inmediato muy entusiasmado en grabar. En el caso del track 8, “Espacio exterior”, quise hablar de un proceso más bien imaginativo: qué pasaría si por el ventanal viera luces acercándose hacia mí.
¿Cuándo fue lanzado el disco y cómo ha sido la respuesta del público?
El disco tuvo su pre lanzamiento el 25 de marzo en “Nave luna”, fue un show bastante familiar y amigable. La producción estuvo muy buena, buen sonido, luces muy bonitas. Lo pasé increíble y lo mismo sentí por parte del público que asistió… Con respecto al disco pasa que mucha gente antes de escucharlo se imagina un disco muy rap, con exceso de líricas, y claro, al oírlo o leer alguna referencia se sorprenden y se interesan mucho más.
¿Cuáles son los planes y proyectos?
El disco para mí es como un hijo y por supuesto que quiero lo mejor para él, quiero difundirlo por todos los medios existentes, quiero hablar de él, comentarlo, que me critiquen, etc… Pero por sobre todo tocarlo en diferentes puntos de Santiago y si se puede también en regiones, eso sería estupendo. En definitiva armar una buena campaña para que la gente sepa de la existencia del álbum y quiera escucharlo. Con Daniel Bostir (diseñador gráfico) nos estamos organizando para la creación de la página enellaboratorio.cl, una plataforma que además de difundir mi música y mis creaciones, servirá para reunir personas que quieran compartir inquietudes, intercambiar bancos de sonidos y aportar con algunos consejos para quienes se inicien en esto.
La versión física de “En el Laboratorio” está disponible en Tienda Bitlove
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