Instalado en Ámsterdam por tiempo indefinido, el músico habla sobre su decisión de partir de Chile pocos meses después de haber lanzado su primer disco… Sobre frustraciones, apellidos, pitutos y otras yerbas, conversamos vía mail y he aquí el resultado.

¿Qué pasó exactamente que de un día para otro, desapareciste de Chile?

Fue bien extraño todo, porque después de sacar mi disco y hacer algunos conciertos, que fue un largo proceso, repentinamente se concretó esta idea que desde hace un tiempo venía madurando: viajar y  ver qué pasa con mi música en otros lados.

¿Por qué Ámsterdam?

Es una ciudad cosmopolita, un sitio agradable, uno de mis mejores amigos, también músico, vive aquí…  Y la verdad sentía la necesidad de  alimentarme un poco de lo que está pasando en otros lados, estar más cerca de una cultura que me llama mucho la atención. ¿Sabes? ésta es una sociedad muy abierta, tu puedes hacer prácticamente lo que quieras siempre y cuando no le alteres la vida a los demás y eso es lo máximo. Además la ciudad es muy cool, con noches bien locas, se pasa muy bien.  Musicalmente, el mercado local no es muy grande, la música viene desde otros países y por tanto hay un flujo constante de artistas, propuestas más alternativas que siempre quise ver: LCD Soundsystem, The XX, Black Rebel Motorcycle Club Band, etc…

Imagino no debe haber sido fácil tomar la decisión, lo digo sobretodo pues tenías un proyecto musical armado, que ya estaba funcionando y comenzaba a rendir frutos…

Al principio fue bien doloroso pues tuve que separarme de mis compañeros de banda, Camilo y Felipe, con quienes llevábamos casi 3 años tocando. Habíamos logrado armar un engranaje de trío que funcionaba muy bien, con códigos propios y un sonido particular, ya no necesitábamos ensayar largos meses para hacer un show… Sin duda eso fue lo que más me dolió de partir. De todas formas creo que nada es tan definitivo, no sé cuánto tiempo esté por acá, pero en algún momento espero volver y retomar el trabajo incluyendo nuevos elementos creativos. Ojalá ellos tengan el tiempo y la disposición.

Pero entonces ¿no sientes que con este viaje dejaste algo trunco, inconcluso?

Siento que estoy retrocediendo un escalón para luego, gracias a esto,  avanzar varios más.

De todas formas en Chile debe haber cosas que no te estaban acomodando…

Todos sabemos que la escena musical en chile es complicada, hace falta más movimiento, por momentos aburre, y a veces son largos ratos ¿cachai? eso me da lata… ¡No se qué cresta! Está todo para hacerlo y sin embargo no resulta para muchos… Tampoco soy malagradecido,  creo que había logrado buenas cosas con mi música, iba en buen camino, pero todo funciona de manera demasiado lenta, es casi desesperante. Uno invierte diez  y recibe de vuelta dos.

¿Frustración?

Por supuesto que hay algo de frustración, como te decía: eso de trabajar tanto por algo y recibir de vuelta mucho menos de lo esperado, genera frustración, en cualquier cosa que uno haga… Pero no lo doy por algo perdido para nada, hay chances en Chile de lograr armar una vida siendo músico,  sólo que quizás ahora no es el momento,  mi momento. Puede ser que también me falte madurar mi música, o sea siempre, siempre tiene que madurar, es la idea…. pero aun así, me sorprende lo difícil y casi imposible que me fue por ejemplo meter una canción mía en la radio, que es el paso lógico después de lanzar un álbum… o sea, la gente encargada de eso ni siquiera se da el tiempo de escuchar lo que uno hace, tú les estás pidiendo 5 minutos de su tiempo para que escuchen un trabajo que te costo un año de tiempo y energía, pero nada, no existe esa consideración. Eso no habla de un medio muy serio. Yo de verdad traté de hacerlo por el conducto regular, nada de pitutos, y me fue imposible… Lo mismo cuando terminé disco y traté de concretar algunas entrevistas con sellos para ver si se interesaban en publicarlo: ¡no se dieron ni el tiempo de de escucharlo! Es impresionante, de base te niegan todo y uno se termina quedando con la sensación de ser un imbécil al que sólo le queda insistir  por teléfono. Es una locura ¿cómo quieres tener expectativas si es que la cosa funciona así?

Con un panorama así, uno puede entender la necesidad de mandarse a cambiar.

Es que el tanque de oxigeno se me estaba acabando, y la sensación en mi mente y mis pensamientos era bastante desagradable… Pero como Chile evoluciona constantemente, tengo la esperanza de que esos medios evolucionen también, y si no es así, espero  en el futuro encontrarme con la gente indicada… o quién sabe, quizás la tecnología termine salvando definitivamente a los músicos independientes, no sé.  Pero la verdad yo no me siento capaz, ni tampoco quiero hacerlo, eso de ser 100% independiente y por tanto tener que hacer de relacionador público, party boy, manager, fotógrafo, diseñador,  ingeniero de sonido, arreglador, showman, encargado de prensa, director de video clips, productor, etc.  Pues todo eso se necesita para tener éxito y por sobre todo para que la gente vea una propuesta de calidad. Es mucha energía y también harta plata de la cual obviamente yo no dispongo.

Mencionaste hace un rato lo de los “pitutos”, en ese sentido ¿cómo has manejado esto de ser “hijo de…”?

Debo confesarte que en un comienzo ese tema era un ají en el culo, hasta que me di cuenta que si nadaba a favor de la corriente, la situación se me hacía mucho más llevadera…  Es difícil saber si la atención que te presta un medio o la convocatoria de un show se genera por mi música o por  o por ser “el hijo de…”  pues nadie te habla muy abiertamente sobre eso. Pero  también me parece lógico que así sea, si nadie me conoce, este es un buen punto de conexión con la gente, como para partir.  Además la relación con mi padre es muy buena, nos llevamos muy bien, incluso leemos juntos algunas entrevistas y nos reímos harto de la situación.

Entonces te ha servido

Sí. Pero hay algo que igual me gustaría dejar bien claro: hay mucha gente cree que yo tengo todo en bandeja por ser “hijo de”, y eso ¡no es ni ha sido así!  Me ha costado mucho hacer todo lo que he hecho, mucho tiempo, mucha dedicación, mucho esfuerzo, y me empelota que algunas personas piensen que por ser quien soy estoy listo ¿cachai? Siento que cuando alguien piensa eso, se está pasando por el culo mi trabajo, mi pega… Soy igual que cualquier mortal tratando de sacar adelante su proyecto.

En Ámsterdam esto no debe ser tema…

Claro, de cierto modo aquí me he liberado un poco de eso aunque igual conozco chilenos que rápidamente me preguntan por mi padre pues relacionan el apellido, me tendría que ir a vivir a Islandia o a Vietnam para evitar completamente el nexo, y no es la idea. Para qué, estoy orgulloso de lo que me tocó.

¿Y cómo ha funcionado tú música por allá?

No quiero pecar de soberbio, pero me he llevado una sorpresa pues mi nivel musical está bastante más elevado que el del promedio de los músicos acá en Amsterdam, y eso ha sido muy gratificante como meta personal… es decir, mas allá de ser hijo de Eduardo Gatti y de las dificultades que pueda haber tenido en Chile, personalmente me siento muy bien con lo que he logrado musicalmente… me siento absolutamente preparado y tranquilo para hacer música en el primer mundo. Y esto habla muy bien de los músicos chilenos: estamos preparados, somos buenos en lo que hacemos.    ——   Fotos:  Pablo Montealegre.

Visita el Myspace de Manuel

¡Opina con nosotros!

comentario(s)